Diario de León

Masud Husain, neurólogo de Oxford, explica el cambio de personalidad que puede alertar de una demencia

El neurólogo Masud Husain explica, a partir del caso de una paciente con demencia frontotemporal, cómo los cambios en determinadas regiones del cerebro pueden transformar la conducta social, la capacidad para ponerse en el lugar del otro y el control de lo que decimos

Los cambios persistentes en la personalidad y el comportamiento pueden aparecer en algunos tipos de demencia, como la demencia frontotemporal, que afecta a regiones cerebrales implicadas en el control de la conducta y la interacción social

Los cambios persistentes en la personalidad y el comportamiento pueden aparecer en algunos tipos de demencia, como la demencia frontotemporal, que afecta a regiones cerebrales implicadas en el control de la conducta y la interacción socialUnsplash

Patricia de la Torre
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Decir lo primero que pasa por la cabeza, hacer comentarios que antes habrían resultado impensables o perder parte de la sensibilidad ante las emociones ajenas puede parecer un simple cambio de carácter. Para Masud Husain, profesor de Neurología y Neurociencia Cognitiva de la Universidad de Oxford, algunos cambios profundos en la conducta permiten observar hasta qué punto nuestra forma de relacionarnos con los demás depende del cerebro.

El especialista lo ha explicado durante una conversación con el neurocientífico David Eagleman en Inner Cosmos, donde recurre a la historia de una mujer a la que llama Sue para mostrar qué puede suceder cuando una enfermedad neurodegenerativa afecta a regiones relacionadas con el control del comportamiento y la cognición social.

Su historia resulta inquietante porque el primer cambio reconocible aparece en algo tan cotidiano como la forma de comportarse delante de otras personas.

Masud Husain explica cómo el cerebro puede transformar la personalidad

Según relata Husain, Sue había sido durante toda su vida una mujer discreta y reservada. Su marido comenzó a observar una transformación que le resultaba difícil de comprender: la persona con la que había convivido durante años empezó a comportarse de una forma que parecía ajena a su carácter anterior.

Comentaba sin filtros la apariencia de desconocidos por la calle, criticaba su forma de vestir y expresaba abiertamente opiniones que antes habría guardado para sí. Ante un café que no le gustaba, podía tirarlo y reaccionar con enfado.

«De repente es una persona completamente diferente», explica Husain al reconstruir el caso.

El cambio terminó teniendo una explicación médica. Sue había desarrollado demencia frontotemporal, una enfermedad neurodegenerativa que puede afectar, entre otras funciones, a la conducta, la personalidad y el lenguaje.

La investigación de Husain se centra precisamente en comprender cómo funciones como la memoria, la motivación o la toma de decisiones pueden alterarse en diferentes enfermedades cerebrales. Su grupo de Oxford trabaja con pacientes con Alzheimer, Parkinson, ictus y demencia vascular, entre otros trastornos.

Masud Husain señala el papel de los lóbulos frontales en nuestro «filtro» social

Una de las explicaciones más gráficas de Husain tiene que ver con ese mecanismo cotidiano que permite pensar algo y decidir guardárselo.

«Los lóbulos frontales son muy importantes para la regulación y el control del comportamiento», señala durante la conversación.

El neurólogo pone un ejemplo sencillo. Podemos observar la ropa de otra persona y pensar que tiene un gusto terrible. Otra cosa es acercarnos y decírselo.

Ese espacio entre pensar y actuar resulta esencial para desenvolvernos socialmente. En el caso descrito por Husain, la paciente comenzó a verbalizar aquello que pensaba y a actuar siguiendo sus impulsos con una desinhibición que contrastaba con su personalidad previa.

La historia encaja con uno de los grandes asuntos que el investigador aborda en Our Brains, Our Selves, su libro sobre cómo las alteraciones neurológicas pueden modificar aspectos que consideramos centrales en nuestra identidad. La obra ganó el Royal Society Trivedi Science Book Prize de 2025.

La cuestión va más allá de controlar comentarios inconvenientes. Husain explica que las regiones frontales y temporales también intervienen en capacidades relacionadas con comprender la perspectiva de otra persona y responder ante sus emociones.

Ese concepto se acerca a lo que en neurociencia y psicología se conoce como teoría de la mente: la capacidad de atribuir pensamientos, intenciones o estados mentales a los demás.

La conversación con Eagleman plantea así una pregunta de enorme alcance: hasta qué punto nuestra empatía forma parte de lo que entendemos como personalidad y cuánto depende del funcionamiento de determinados circuitos cerebrales.

Husain lleva años investigando cómo cambios relativamente concretos en el cerebro pueden alterar aspectos profundos de la identidad. Oxford resume su trabajo alrededor de funciones como la memoria y la motivación y de cómo estas se modifican en enfermedades neurológicas.

Masud Husain muestra por qué un cambio de conducta puede tener una explicación neurológica

El caso de Sue tiene además una lectura importante: demencia y pérdida de memoria no son sinónimos. Algunas enfermedades neurodegenerativas pueden manifestarse con alteraciones destacadas del comportamiento, la personalidad o el lenguaje.

Eso tampoco convierte una salida de tono, una discusión o un cambio puntual de humor en señal de demencia. El valor del ejemplo está en otra parte: una transformación marcada y persistente respecto a la forma habitual de ser de una persona puede formar parte de un cuadro clínico que requiere valoración profesional.

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