La importancia de saber reír
Es importante aprender a reirse de manera adecuada. Para ello están pensadas las escuelas y los talleres de risoterapia. 1 ¿Cómo se puede aprender a reír? Aunque siempre se ha sabido que el sentido del humor influye en la recuperación de los enfermos, fue a partir de los años 70 cuando la risoterapia consiguió el empujón definitivo. Un niño sano ríe 300 veces al día. Sin embargo, a medida que crecemos y nos vamos llenando de recuerdos, la risa es cada vez más costosa. Como cualquier otro ejercicio necesita ser practicado. A reír se aprende. En las escuelas y talleres enseñan que las técnicas deben estar orientadas a reírse de la situación de los demás y de la propia. 2 ¿Los profesores son humoristas? No, son técnicos. Un humorista busca provocar la risa con un chiste o una situación; los técnicos nos enseñan a reír de la mejor forma posible sin esperar algo gracioso para hacerlo, y se preparan y estudian para ello. 3 ¿Qué órganos estimula la risa? La risa franca estimula casi todos los órganos, sobre todo si se tiene en cuenta el incremento de la circulación al masaje vibratorio producido por los espasmos del diafragma. Gracias a ello, los órganos funcionan mejor y la resistencia a las enfermedades es mayor. Durante el acto de reír se liberan endorfinas, los sedantes naturales del cerebro. Cinco o seis minutos de risa actúan como un analgésico.