La magia de los Magos, ratoncito Pérez y los cuentos sirven a los niños para resolver conflictos

Los juegos ayudan a entender el mundo, expresar emociones y canalizar energía

Los expertos recomiendan juguetes que «den juego» y fomenten la creatividad

León

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Jugar es cosa muy seria. Con el juego no sólo se aprende -porque todo juego que se precie de serlo ha de ser didáctico-, permite a los infantes expresar sus emociones e incluso resolver conflictos de su vida real, proporcionan placer y además ayudan a canalizar energía sobrante. Pero también son un elemento esencial de aculturización y entre otros, transmiten valores de género, convivencia y actitudes ante la vida. La psicóloga leonesa Matilde García Gordón, firme partidaria de mantener la ilusión de los Reyes Magos, el ratoncito Pérez o los cuentos como parte de la magia esencial para resolver conflictos en la infancia, apunta algunas claves a tener en cuenta a la hora de elegir los numerosos juguetes con que son y serán agasajados los más pequeños durante las Navidades. Además de la edad y la etapa evolutiva de cada niño o niña señala que lo esencial es que el juguete «dé juego» algo muy difícil de encontrar -reconoce por experiencia- en la aparentemente grandiosa oferta de juguetes. Algunas pistas para decidir el que puede ser un buen juguete es que el niño o la niña sean los artífices del juego, que le permita evadirse de las exigencias del medio ambiente adulto, interactuar con su grupo de edad, explorar su propio mundo y darle un significado para que sea útil. Además, el juguete debe incrementar y no mermar la creatividad de los pequeños. Pero, sobre todo, añade Gordón, «hay que conocer al niño y centrarse en él». Y no dárselo todo hecho. «La historia del juguete comienza haciendo la carta» y sigue, antes de ser descubierto, con la emoción de deshacer los envoltorios. Y si lo que dejan los Reyes Magos no es lo que se pidió -como sucede en muchas ocasiones- tampoco pasa nada. «Con la emoción del momento al niño le sirve cualquier justificación y si es un buen juguete seguro que no se va a acordar más de lo que pidió y no le trajeron», añade. La valoración general que la psicóloga tiene sobre los juguetes es que «formalmente han evolucionado pero en el contenido son muy tradicionales». Se mantiene la división sexual del juego, aunque cada vez se incorpora más a las niñas a los juguetes tradicionalmente asignados a los niños, especialmente los de construcción e investigación. «El aislamiento y el gusto por la tecnología favorece la afición de los treintañeros a jugar con la Play Station» De 0 a un año Son recomendables juguetes que estimulen los sentidos, con colores, texturas y sonidos diferentes. De uno a dos años Que permitan a los niños y niñas lanzar, meter, sacar, apilar y experimentar con elementos naturales como el agua y la tierra; así como los que estimulen la imitación de acciones simples como animales, títeres, teléfonos y coches; además de aquellos que les permitan desplazarse en el espacio. De dos a seis años Los triciclos y las pelotas, así como algunos que sirvan para desarrollar su habilidad manual y para imitar escenas familiares y profesionales como muñecos y herramientas para la carpintería y la medicina, sin distinción de sexo. De seis a diez años La bicicleta, los patines y juegos de mesa o de investigación y experimentación del medio natural, tiras cómicas, el cine o la televisión y los juegos de ordenador.

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