Un virus muy contagioso
Entre las enfermedades prevenibles con vacunas, la gastroenteritis por rotavirus es la más frecuente entre los niños de Europa. El virus causante es muy contagioso y la cifra de afectados es similar en todo el mundo. El 95% de la población se ve afectada antes de cumplir los cinco años. Las consecuencias son especialmente dramáticas en el tercer mundo, donde anualmente mueren 600.000 niños por esta causa. Las mejoras de saneamiento, higiene y calida del agua no bastan para controlarlo, según los expertos. La diferencia de los casos de mortalidad entre los países en vías de desarrollo y los desarrollados (en Europa mueren al año 231 niños por estas diarreas) está en la desigualdad en la asistencia sanitaria. Los costes humanos en Europa son infinitamente más bajos que en los países pobres, pero no hay que desdeñar los sanitarios (700.000 consultas ambulatorias y 87.000 ingresos) ni los económicos (100 millones de euros sólo en hospitalizaciones). Antecedente fallido La preocupación de los pediatras por la incidencia de este virus llevó hace ocho años a la aplicación de una vacuna que resultó tener algunos efectos secundarios, como la invaginación intestinal en algunos de los bebés vacunados, lo que motivó la retirada del mercado de la medicación. Los nuevos estudios -dos investigaciones diferentes en América y en Europa con una muestra de 60.000 niños cada una de ellas- han sacado a la calle las nuevas dosis que desde el mes de julio se pueden adquirir en las farmacias de España. «Esta nueva vacuna no tiene efectos secundarios y previene el contagio de más del 80% de los casos de rotavirus y en el resto, los casos de diarrea son leves y no requieren hospitalización», asegura Marugán, que afirma que «si nos preguntan a los pediatras si la vacuna es eficaz les diremos que sí, que la recomendamos».