miércoles 8/12/21
                      mariam a. montesinos
mariam a. montesinos

El consejero de la Presidencia, Ángel Ibáñez, y el presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo de Castilla y León, Sebastián Nogales firmaban este verano un protocolo de colaboración entre ambas entidades para avanzar en el reconocimiento y protección de las víctimas del terrorismo en la Comunidad mediante el fortalecimiento de las relaciones, particularmente a través del Comisionado para las Víctimas del Terrorismo de Castilla y León. El consejero destaca que la Comunidad tiene una deuda con las víctimas del terrorismo. «En estos tiempos convulsos en el escenario político nacional, donde entran en juego la retribución moral a verdugos por encima de las víctimas, esta Comunidad quiere avanzar y revitalizar en su compromiso con ellas y con sus familias». Una de las patas del programas es la formación en las aulas para que los alumnos tengan la oportunidad de conocer la historia con charlas en las que las víctimas impiden que se difumine la memoria. Entre enero y febrero, participarán en este plan los alumnos del Ieso Astura, en Mansilla, y el IES Ordoño II de León.

—Qué se busca con el programa en las aulas?

—La importancia de esta iniciativa reside en una doble acción con los escolares de la Comunidad, por un lado, los centros docentes disponen de unidades didácticas que han de servir de guía para que nuestros profesores den a conocer los actos de barbarie terrorista que han marcado nuestra historia reciente y, por otro, las víctimas del terrorismo en persona comparten sus experiencias y enseñanzas vitales en las aulas con la intervención dinámica de los alumnos. Con ello propiciamos una oportunidad única para que nuestros jóvenes conozcan en primera persona una realidad que les ayude a comprender el valor de la libertad y a desechar cualquier práctica violenta. Estamos asistiendo perplejos a la generalización de actos donde se recibe a los verdugos como héroes, tenemos la obligación moral de distinguir nítidamente a los terroristas de las víctimas y de transmitir a nuestros hijos los valores democráticos como verdadero instrumento de lucha contra el terrorismo.

—¿Cómo se protege a las víctimas del terrorismo de la desmemoria?

—Dándoles el lugar que les corresponde. Desde las instituciones, por ejemplo, reconociendo el valor de sus testimonios y su lucha por la libertad. Desde la Junta estamos volcados con proteger su memoria con varias acciones, desde la concesión de medallas en diferentes actos, con el apoyo continuo a la Asociación de Víctimas del Terrorismo de Castilla y León, la colaboración que ahora iniciamos con la Fundación a nivel nacional… y vamos a seguir potenciando todo cuanto sirva para poner en valor su importante aportación a la sociedad. Por supuesto, los medios tenéis una labor muy importante como altavoz de su memoria, y la sociedad de Castilla y León, que siempre se ha mostrado sensible y comprometida con el horror padecido a causa del terrorismo.

—¿Cree que el final de la violencia ha supuesto una modificación de la historia o, mejor, una perversión?

—Ha supuesto una modificación de la historia porque la democracia española, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y la sociedad consiguieron derrotar a esa violencia. Pero en la actualidad asistimos a un enaltecimiento de aquel terror diferente, en estos tiempos de agitada política nacional, encontramos que algunos pretenden blanquear esa violencia y aquellos sucesos de nuestra historia. Homenajes a los verdugos, concesiones a sus herederos políticos, una versión edulcorada de unos episodios que marcaron para siempre a este país. Tanto es así que en estos días no podemos evitar llegar a la náusea cuando personajes como Otegui centran la atención de la agenda política y se permiten mercadear con la dignidad de las victimas utilizando los presupuestos. Siempre nos encontraran enfrente, en el lado de las victimas y protegiendo su memoria.

«Algunos pretenden ahora blanquear la violencia»
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