martes 29/9/20

MANUEL CASTELLS

El reto de separar el saber de la ciencia

El albaceteño Manuel Castells se enfrenta al Ministerio de Universidades, que ha tomado entidad propia después de que se separa de Ciencia e Innovación, que continúa en manos de Pedro Duque. Todo ello, después de que con el primer Gobierno de Pedro Sánchez ya se crearan dos ministerios separados, uno para Universidades, Ciencia e Innovación y otro para Educación y FP.

Castells, conocido en el mundo de la sociología de la comunicación se enfrenta, entre otros asuntos, a la unificación de la antigua selectividad, la Ebau tras la implantación de la Lomce. Una medida que fue lanzada por el anterior consejero de Educación autonómico Fernando Rey, para evitar desigualdades entre comunidades autónomas, tanto en fechas como en requisitos, ya que finalmente, tras superar la prueba, todos los alumnos entran en el mismo sistema para acceder, independientemente de donde se hayan examinado de la Ebau, a cualquier facultad española.

La demanda de una nueva ley de universidades que se adapte a las necesidades del nuevo siglo —que ya reclamaron en 2018 los rectores—, mejorar la burocracia y agilizar la creación de títulos para que puedan adaptarse a las demandas del mercado laboral, cada vez más cambiante ante la aceleración que imprimen las nuevas tecnologías son algunos de los retos a los que deberá enfrentarse Manuel Castells.

El ministro ya dejó claro tras coger la cartera que le acredita en el cargo su negativa a la separación en dos ministerios de Universidades y Ciencia e Innovación, que quedará en manos del astronauta Pedro Duque, quien asumió los dos cargos en su anterior mandato. Una recriminación que también ha lanzado la Conferencia de Rectores de Universidades de España, la Crue, desde donde destacan que «sin ciencia no hay universidad y sin universidad no hay ciencia». Castells ya avanzó en su primera intervención como ministro que no habrá problemas entre él y Pedro Duque a la hora de llegar a acuerdos entre los dos ministerios para potenciar dos campos tan necesarios, la educación, el conocimiento y su transferencia.

Ser capaz de retener el talento que se genera en las universidades es otro de los retos a los que deberá hacer frente el albaceteño. Una fuga constante que es preciso frenar para amortizar el coste educativo de los profesionales que, finalmente, aplican sus conocimientos fuera de España, aunque en León esta sangría es más evidente ante la falta de infraestructuras más allá de los polos TIC y biofarmacéutico.

Dotar de más fondos a las autonomías para que se unifiquen y se reduzcan las tasas académicas es otra de las estrategias que deberá abordar Manuel Castells al frente de este ministerio único, algo que no ocurría desde principios de los 80. También está pendiente la medida lanzada por el Ministerio de Trabajo y de la Seguridad Social que obligaba a cotizar a los alumnos en prácticas, cuatro mil de ellos en la provincia de León y la mayoría procedentes del ámbito universitario.

Junto con la reducción de las tasas universitarias, la mejora de unas becas más equitativas son otra de las demandas de los estudiantes, que también reclaman una mayor apuesta por el sistema público en cada una de sus manifestaciones por las calles de la capital leonesa.

El ministro ya ha avanzado que recorrerá todas las universidades españolas para conocer tanto a rectores, como profesores y alumnos.

MANUEL CASTELLS
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