domingo 20/9/20
Tercera edad

Los jubilados vuelven a dar vida a los huertos de La Candamia

Un grupo de jubilados cuida de su terreno en La Candamia, ayer. RAMIRO
Un grupo de jubilados cuida de su terreno en La Candamia, ayer. RAMIRO

Vuelven. Los jubilados de León con terreno en los huertos de La Candamia vuelven a cultivar y cuidar la tierra para producir vegetales de uso doméstico. Tras el levantamiento parcial de esta actividad (sólo se abre de mañana hasta las tres de la tarde), la vida vuelve a surgir en las zonas de la ciudad en las que durante dos meses se ha mantenido el silencio. Ayer, pese al día lluvioso, las personas que tienen asignados un terruño en esta zona de la ciudad, volvieron a las labores y a los cultivos, guardando con las medidas de seguridad aconsejadas.

Las parcelas del Coto Escolar ya abrieron el 7 de mayo. En La Candamia hay 176 parcelas municipales de 68 metros cuadrados y una caseta de tres metros para los aperos en cada una de las parcelas.

El uso de la agricultura como tratamiento terapéutico tiene un recorrido de más de medio siglo. El continente Europeo y el norte de América la han implantado como instrumento educador y socializador. Uno de los aspectos que más se desarrolla con la plantación de hortalizas es la autonomía y la integración en la sociedad, al tratarse de una actividad normalizada y cuya práctica está extendida en todo el mundo.

Beneficios

Los huertos urbanos pueden mejorar la salud y facilitan el ejercicio físico

Porque el cuidado de la tierra y el cultivo es más que trabajar para conseguir una producción de vegetales para consumo personal. El esfuerzo y tiempo necesario en los huertos terapéuticos viene compensado por los resultados tangibles y el bienestar emocional, que aumentan o consiguen recuperar la autoestima de las personas con y sin problemas mentales: tanto en terapias como en rehabilitaciones. En las personas mayores, además, tiene la ventaja de facilitar el ejercicio físico, la socialización y el cuidado del entorno.

Los huertos urbanos pueden mejorar la salud de la ciudadanía, ya que contribuyen a reducir el impacto de las ciudades sobre el cambio climático y a mejorar la calidad del aire, al filtrar contaminantes atmosféricos, según un estudio de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM).

Los jubilados vuelven a dar vida a los huertos de La Candamia