martes 22/9/20

Adif minimiza el impacto sobre el río de los vagones arrojados al Sil

La presidenta de la entidad, Pardo de Vera, visita el lugar del descarrilamiento en Sobradelo
Pardo de Vera gesticulaba ayer junto al terraplén de Sobradelo, con el río Sil al fondo. ADIF
Pardo de Vera gesticulaba ayer junto al terraplén de Sobradelo, con el río Sil al fondo. ADIF

Bajo la lluvia, con los vagones descarrillados y arrojados a la ribera del Sil retirados del terraplen, el río en calma, los operarios trabajando todavía en las vías para recuperar la normalidad, una investigación interna abierta para depurar responsabilidades y otra de la Fiscalía de Orense, además de un expediente sancionador de la Xunta de Galicia en marcha. Así se desarrolló ayer la visita de la presidenta del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias, Isabel Pardo de Vera para revistar el operativo desplegado en los últimos siete días por la entidad dependiente del Ministerio de Transportes en Sobradelo de Valdeorras, tras el descarrilamiento del pasado día 28 en la línea que une Ponferrada con Galicia.. La presidenta de Adifi volvió a lamentar lo sucedido y reconoció la preocupación que ha producido el suceso «como presidenta de Adif y como gallega que conoce el valor ambiental de la zona», según informó la entidad en una nota. Pardo de Vera aseguró que las cajas de grasa de los vagones no sufrieron daños y no se ha producido «ningún tipo de filtración al medio ambiente», destaca la nota. «El impacto en el lecho fluvial ha sido mínimo». Y recodó que las labores de restauración pendientes «se harán con la autorización de la Confederación Hidrográfica del Miño Sil y también de la Xunta de Galicia en lo que respecta a la preservación del medionatural», comunicó a través de las redes sociales de Adif.

Pardo de Vera destacó lo complejo que ha resultado recuperar, especialmente, el vagón arrojado a la orilla del río de los cuatro que descarrilaron «por la distancia de la vía al vagón situado en la orilla, el peso del mismo, el tamaño máximo de las grúas que se podían emplear y el entorno natural donde se ha desarrollado el operativo, que ha obligado a emplear medidas de protección ambiental, como barreras de contención de residuos en el río», explica la nota difundida por Adif. La entidad mantiene abierta una investigación interna «para conocer todo lo sucedido y analizar el funcionamiento de sus protocolos de actuación en las maniobras de encarrilamiento de 11 vagones del tren operado por Renfe Mercancías que descarrilaron el pasado 28 de julio en Sobradelo, interceptando y causando importantes daños en la línea León-A Coruña». reconoce Adif, que analiza «a fondo»«todas las acciones efectuadas durante la retirada del material descarrilado, en las que también participó Renfe, a través de Renfe Mercancías, como titular del tren, y a través de la empresa Renfe Fabricación y Mantenimiento, que realizó las labores materiales de encarrilamiento del tren». Adif asegura que está documentando «todas las circunstancias que condujeron a la caída de los vagones» y recordó que la segurad de los trabajados ha sido prioritaria en el encarrilamiento debido a la inestabilidad y las condiciones del material siniestrado».

Revisión de protocolos

Adif también anunció que promoverá una revisión de sus protocolos para reforzar y mejorar todos los controles «y que esta situación no vuelva a repetirse» y de los que mantiene con el resto de operadores ferroviarios.

Adif minimiza el impacto sobre el río de los vagones arrojados al Sil