miércoles 01.04.2020
El antiguo tren minero

El Ponfeblino regresa tras siete años

La empresa ARMF se adentra por primera vez en el Bierzo con una de las locomotoras del antiguo tren minero Invertirá de dos a tres millones en la fase industrial del proyecto de biometano La fase turística precisa fondos
La Macosa 1004 cruzando el río Sil. DAMIÁN
La Macosa 1004 cruzando el río Sil. DAMIÁN

Siete años después de que circulara el último convoy de carbón de las minas de Laciana hacia el Bierzo, la silueta de color verde con franjas amarillas y el llamativo frontal rojo de la locomotora diésel Macosa 1004 del antiguo tren minero se adentraba de nuevo en la comarca desde Villablino para verificar el estado de conservación de las vías. Al atardecer, con el sol todavía agarrado a las laderas del valle del Sil, la máquina puesta a punto por la empresa ARMF Mantenimiento y Proyectos Ferroviarios S —que tiene en custodia los talleres de Villablino y el material rodante transferido al Consorcio del tren turístico Ponfeblino— entraba de nuevo en la estación de Palacios del Sil.

Ocurrió en la tarde del lunes y aunque no era la primera vez que una de las dos locomotoras diésel del antiguo tren minero en funcionamiento salía de los talleres de Villablino —ya habían llegado hasta Villarinos y Cuevas del Sil— por primera vez se aventuraba por el trazado de 14 kilómetros que conduce a Palacios del Sil, el primer municipio del Bierzo. Y el resultado no ha podido ser más satisfactorio. Al menos hasta la abandonada estación de Palacios «se conserva en excelentes condiciones después de siete años», explicaba ayer a este periódico el director de ARMF, Manuel Ramos. Con la ayuda del Consejo del Bierzo y del propio Consorcio del Ponfeblino, la empresa ha limpiado además el trazado ferroviario.

Inversión realizada

ARMF ya ha invertido 250.000 euros de sus fondos desde que se hizo cargo de sus talleres

«La vía está en buenas condiciones», coincidía el jefe técnico de ARMF en Villablino, Víctor García. «Y ha sido emocionante reabrir un tramo», añadió. Dos horas a baja velocidad para comprobar la situación de raíles y traviesas fue el tiempo que le llevó a la 1004 realizar el recorrido de ida y vuelta, para satisfacción de los conductores que la vieron circular desde la carretera.

En Villablino también está operativa la Alco 1007 y ARMF, que ya ha invertido en torno a 250.000 euros de sus fondos propios desde que se hizo cargo de las instalaciones traspasadas por la Junta de Castilla y León al Consorcio, tiene pendiente recuperar una tercera locomotora, la Macosa 1003 y reutilizar la Alco 1006, víctima del vandalismo en una nave de Cubillos del Sil, para su proyecto de ensayar la tecnología del biometano como combustible alternativo. ARMF, aseguró ayer Manuel Ramos, estima que desarrollar la fase industrial del proyecto que llevará aparejada la recuperación del antiguo tren minero supondrá una inversión «de dos a tres millones de euros». El proyecto turístico obligaría a contar con nuevas inversiones, recordó.

ARMF está en contacto con empresas del sector gasístico para acometer a medio plazo la adaptación de la 1006, que ha perdido varias piezas en pequeños robos, a la tecnología del nuevo combustible del biometano; un proyecto de economía circular, explica Ramos, que podría aplicarse no solo al transporte ferroviario, también otro tipo de vehículos. La 1006 sería así, el nexo entre el pasado ligado al carbón y el futuro que experimenta con nuevos combustibles.

El Ponfeblino regresa tras siete años