jueves 20.02.2020
Literatura

Cuatro leoneses optan a los Premios de la Crítica

Entre los diez finalistas figuran Luis Mateo Díez, Antonio Colinas, Pablo Andrés Escapa y Emilio Gancedo
Luis Mateo Díez, Antonio Colinas, Pablo Andrés Escapa y Emilio Gancedo. JESÚS F. SALVADORES / VIRGINIA HEBRERO / RAMIRO / J. CASARES
Luis Mateo Díez, Antonio Colinas, Pablo Andrés Escapa y Emilio Gancedo. JESÚS F. SALVADORES / VIRGINIA HEBRERO / RAMIRO / J. CASARES

Cuatro escritores leoneses optan este año al Premio de la Crítica. El Instituto Castellano y Leonés de la Lengua y el Ayuntamiento de Valladolid presentaron ayer los títulos finalistas, entre los que figuran obras de Luis Mateo Díez, Antonio Colinas, Pablo Andrés Escapa y Emilio Gancedo.


El escritor y académico Luis Mateo Díez opta al premio con la novela Juventud de cristal (Alfaguara), un libro imprescindible, porque el magisterio del autor de La fuente de la edad o La ruina del cielo no conoce altibajos, fiel —para satisfacción de su infinidad de lectores— a ese personal y logrado universo literario de sus Ciudades de Sombra. En esta ocasión Armenta, a orillas del río Margo, donde una mujer (Mina) levanta inventario de las inquietudes, ansías o desasosiegos que se apoderaron de las vidas de unos personajes tan vistos como entrevistos a partir de sus rememoraciones. 
El poeta Antonio Colinas ha sido seleccionado por María Zambrano. Misterios encendidos (Siruela). Maestro de las letras españolas contemporáneas, el poeta bañezano, asimismo narrador, ensayista y traductor, aborda y desentraña en esta obra los «misterios encendidos» de María Zambrano con esa precisión, austeridad y exactitud de fondo y forma que le caracterizan. 
Muy unido a la autora de Los intelectuales en el drama de España, Colinas saca a Zambrano del coto privado en que algunos pretenderían mantenerla e ilumina la sabiduría y el humanismo transcendente de una «palabra que arde sin agotarse entre el alba y la noche del ser», palabra escrita «con todas las consecuencias». 


Pablo Andrés Escapa es finalista al Premio de la Crítica con Fábrica de prodigios (Páginas de Espuma), tres relatos o novelas cortas de quien se ha revelado como uno de los mejores cuentistas de su generación. Tres relatos de aliento fantástico, fabuloso e irónico, ambientadas —a la manera de Luis Mateo Díaz— en un espacio mítico de provincias. En la primera, Pájaro de barbería, el mutismo y la inmovilidad de un loro, encerrado en la jaula de una barbería pueblerina sin clientes, atraen la atención y obsesionan a un viajante de comercio, con un final absolutamente inesperado; la segunda, Continuidad de la musa, acoge un despliegue metalitario y se cierra sobre un apunte de metempsicosis; y la tercera, El diablo consentido, se desarrolla entre equívocos que mezclan realidades y sueños. 


El periodista Emilio Gancedo opta al Premio de la Crítica con La Brigada 22 (Pepitas de Calabaza). La historia se desarrolla en 1980 en una ciudad de provincias, donde Francisco Munera, oficinista de vida gris y ordenada, de repente descubre, a través de un encadenamiento de azares, a los integrantes, ya muy entrados en años, de una antigua partida de maquis, anclados en sus ideales. 
Además de los cuatro leoneses, también son finalistas José Luis Alonso de Santos, con Mil amaneceres. Estudio introductorio de Margarita Piñero; Alejandro Cuevas, por Mi corazón visto desde el espacio; Adolfo García Ortega, por Una tumba en el aire; Mauricio Herrero Jiménez, con Todos los tiempos; Yolanda Izard Anaya, por Lumbre y ceniza; y Juan Antonio González Iglesias, por Jardín Gulbekian.

Cuatro leoneses optan a los Premios de la Crítica