miércoles. 28.09.2022

El efecto Miñambres despierta al Levante

El estreno del director deportivo maragato provoca una reacción del equipo granota con su triunfo ante el Atlético
                      Melero, tras anotar el gol que dio el triunfo al Levante. JUANJO MARTÍN
Melero, tras anotar el gol que dio el triunfo al Levante. JUANJO MARTÍN

En sus 23 partidos precedentes en esta temporada de la Liga, el Levante sólo había ganado un partido, ninguno como visitante, hasta ayer, cuando llegó, presionó, ganó y recuperó la fe en el Wanda Metropolitano (0-1), escenario de otro despropósito tremendo del Atlético, que tocó fondo en la era Simeone, desfigurado por enésima vez este curso, sin excusas, sin una coartada defensiva.

Porque el Atlético no jugó a nada. En ningún momento ni en ningún lado. No propuso ninguna de las condiciones mínimas para ganar un partido en Primera División. Ni fútbol ni ocasiones -no tuvo ninguna contra el último de la clasificación- ni intensidad ni presión ni contundencia ni convicción ni nada de lo que siempre tuvo con el técnico argentino, perdido en un laberinto del que ni comprende ni ve la salida. Este miércoles no hubo épica.

No hubo nada por parte del conjunto rojiblanco, devorado por el Levante, al que no le queda otra que creer, pero que jugó con mucho más orgullo, mucha más determinación y mucha más ambición este miércoles que el Atlético, el actual campeón, al que maniató casi de principio a fin y al que rebajo a la mínima expresión en la que se mueve desde hace meses. Ni está ni se le espera. Es un equipo menor. La Champions parece sólo una ilusión. Simeone habló de un plan en la víspera. No lo tiene el Atlético. O no lo ejecuta. O no sabe cómo desarrollarlo. O no logra transmitirlo. Sea como sea, el caso es que el encuentro que completó el conjunto rojiblanco fue espeluznante. A la altura de otros muchos de esta temporada. O peor. Y por eso perdió 0-1.

El efecto Miñambres despierta al Levante
Comentarios