sábado. 02.07.2022

El RCD Espanyol se clasificó el martes en Ponferrada en la tanda de penaltis tras el 1-1 del marcador final. Lo hizo gracias a una serie que finalizó 1-3 y en la que el conjunto perico no necesitó de los dos últimos tiros tras los fallos de Kuki Zalazar, Saúl Crespo y Saverio. El cuadro catalán rompía así con su maleficio en los penaltis, maleficio que tiene como punto principal la pérdida de la final de la Copa de la Uefa de 1988 ante el Bayer Leverkusen desde los once metros tras haber ganado en la ida de la final en Sarriá por 3-0 y de la final de la misma competición contra el Sevilla en la campaña 2006-2007.

Pero esa mala racha ya venía desde inicios de los años 70 del pasado siglo. Desde entonces sólo superó una ante el Manlleu en la temporada 1986-1987 y otra, la última hasta el pasado martes, ante el Málaga CF en la 1989-1990, o sea, hace 2 años.

En cuanto a la Deportiva, la última tanda de penaltis que había dirimido una eliminatoria la había perdido Fue el 31 de agosto del 2016 en la primera eliminatoria de la Copa del Rey. Tras igualar sin goles contra el Atlético Cirbonero, el pase de ronda se dirimió desde los 11 metros. Se tiraron 14 penaltis, de los que el equipo local marró uno y la Deportiva los dos últimos por mediación de Pastrana y Xisco Campos. A lo largo de la centenaria historia de la Deportiva hay dos tandas de penaltis por encima del resto; la de la pérdida del ascenso a Segunda División B ante el Mallorca Atlético (5-4) en junio de 1986 y la del ascenso a Segunda División ante el San Andreu en mayo del 2010 (9-8).

Más de 30 años sin superar una tanda de penaltis
Comentarios