martes 31.03.2020

Iberdrola pulveriza su beneficio récord con su plan de inversiones

La energética obtiene 3.406 millones de euros de ganancias en 2019, que suman un 13% más
Ignacio Galán presentó en una conferencia los resultados de Iberdrola.
Ignacio Galán presentó en una conferencia los resultados de Iberdrola.

Los resultados anuales de Iberdrola han registrado un nuevo ejercicio récord en prácticamente todos los parámetros de sus cuentas al alcanzar un beneficio neto de 3.406 millones de euros en 2019, lo que supone un incremento del 13% con respecto a los obtenidos durante el ejercicio anterior.

A lo largo de los últimos meses, los ratios ya reflejaban alzas históricas trimestrales que definitivamente han sido confirmadas en el cierre del ejercicio. En los últimos cinco años, el resultado de la corporación ha avanzado casi un 50%.

Este resultado se explica en buena medida por el volumen de inversiones realizadas por el grupo energético, también con carácter histórico, por más de 8.158 millones, lo que supone un alza del 32% con respecto a 2018. De todas ellas, casi la mitad (en concreto, un 44%) se destinaron al negocio de Redes y otro 41%, al de energías renovables.

La de las inversiones es una de las palancas en las que Iberdrola quería asentarse para impulsar el negocio a medio plazo. Inicialmente, el plan estratégico 2018-2022 preveía unas inversiones para ese periodo de 30.000 millones de euros, aunque hace ahora un año aceleró sus cálculos hasta estimar en 34.000 lo millones inyectados sobre todo para actividades reguladas o con contratos a largo plazo, que representan un 86% del total.

Ante esta realidad, el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, descartó ayer ante los analistas operaciones de compra e insistió en que el grupo está «centrado» en el crecimiento orgánico a través de su plan inversor. En esa conferencia, ante la pregunta de un inversor sobre la relación con las empresas del excomisario Villarejo, Galán indicó que la firma ha actuado en todo momento conforme a la ley. «Lo puedo asegurar con absoluta fortaleza», dijo.

Durante el último ejercicio contable, el beneficio bruto de explotación (Ebitda) del grupo superó —también por primera vez en su historia— los 10.000 millones, con un alza del 8,1% impulsado por las actividades de redes y de generación, y a pesar de haber registrado una de las menores producciones hidroeléctricas de los últimos años en el grupo por la escasez de lluvias en 2019. Con estos resultados sobre la mesa, las acciones de Iberdrola repuntaron este miércoles un 5,11% hasta los 11,20 euros por título.

La energética ha reforzado su potencia instalada en todos los territorios en los que opera con 5.500 nuevos megavatios (Mw) en 2019. Iberdrola ha multiplicado por cinco la capacidad media anual instalada en los últimos años.

De cara a los ejercicios 2021 y 2022 el grupo tiene previsto sumar 9.000 Mw que ya está construyendo en España, Portugal, Reino Unido, EE UU, México, Brasil y otros como Australia. Con estos resultados, el consejo de Iberdrola ha propuesto que la próxima junta (tendrá lugar el 2 de abril) apruebe un pago complementario de 0,232 euros brutos por título, que se suman al dividendo a cuenta de 0,168 euros del 5 de febrero. Serán 0,40 euros por acción, lo que implica adelantar dos años el objetivo de remuneración marcado para 2022.

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