viernes. 01.07.2022

Interior quiere tener un ‘cerebro’ para predecir atentados con algoritmos

El proyecto, declarado como «secreto» por el Gobierno, se ha encargado a Fujitsu por 1,8 millones
                      Un programador trabaja en su equipo con algoritmos. MARCIANO PÉREZ
Un programador trabaja en su equipo con algoritmos. MARCIANO PÉREZ

Parece ciencia ficción pero los especialistas del Ministerio del Interior creen que la tecnología actual puede hacerlo posible. La Comisaría General de Información (CGI), los servicios antiterroristas de la Policía Nacional, ha cerrado con Fujitsu un contrato por valor de 1.853.701 para que la multinacional japonesa cree un software de enorme capacidad de gestión que sea capaz de posibles atentados terroristas basándose en millones de datos de personas, organizaciones, redes sociales, comunicaciones interceptadas.

El proyecto, que ha sido «negociado y sin publicidad», prevé que Fujitsu desarrolle este ‘cerebro’ en un plazo de 21 meses a contar desde septiembre, cuando se cerró el contrato que el Ministerio del Interior declaró expresamente como «secreto», pero que ha acabado filtrándose porque inexplicablemente la Dirección General de la Policía ha colgado el pliego de condiciones técnicas de este software en la Plataforma de Contratación del Estado.

Los pormenores de este proyecto para detectar posibles planes terroristas han acabado en esta web pública que no tiene ningún tipo de restricción de acceso a pesar de que el propio pliego asegura tajante que «la difusión pública de estas necesidades, así como de las características de estos sistemas utilizados por la CGI los procedimientos de trabajo implementados para la explotación de la información y su análisis de inteligencia, así como las empresas proveedoras de aquellos, deben mantenerse con carácter secreto debido a que el simple conocimiento del sistema de inteligencia supone revelar información contraria a los intereses esenciales de la seguridad del Estado y que la delincuencia terrorista especializada pudiera emplear para anular la eficacia del mismo».

El eje central del proyecto, según se infiere de la información publicitada por Interior, disponer en 2023 «de un sistema que alerte en caso de que un grado de amenaza supere cierto umbral».

El cerebro que deberá fabricar Fujitsu usará los «datos provenientes de distintos flujos de datos que ya existen en el sistema de inteligencia de la CGI». De hecho, la multinacional nipona ya diseñó para la Policía en 2016 un software llamado i3 que permite cruzar datos de diferentes ficheros, archivos y bases de datos para elaborar automáticamente perfiles de individuos sospechosos de yihadismo o de tendencias terroristas.

El i3, que está implantado en todas las unidades territoriales antiterroristas, se alimenta de manera automática con cualquier atestado o informe que incorporen los funcionarios y emite perfiles de «interés» para los investigadores de manera automática.

Pero el software que ahora ha encargado Interior pretende ir mucho más allá porque aspira, con esos mismos datos que por el momento sólo sirven para hacer perfiles de individuos, a «anticiparse al resultado letal que suelen tener los actos terroristas». Para ello, los especialistas japoneses han recibido en encargo de «diseñar e implementar algoritmos de cálculo de grado de amenaza».

A través de esas complejas fórmulas matemáticas, el ‘cerebro’ deberá «evaluar una serie de situaciones e indique numéricamente el grado de amenaza atribuido». Ese «módulo del grado de amenaza» utilizará un «sistema de alertas o notificación» para informar en «tiempo real» a los agentes de la Comisaría General de Información en toda España de que existe una situación potencialmente peligrosa y que podría derivar en un atentado.

Según responsables de los servicios antiterroristas del Estado, nadie en la CGI espera que este ‘cerebro’ pueda suplir la «inteligencia humana» a la hora de prever un ataque terrorista, pero sí que creen que este software puede alertar de posibles escenarios «comprometidos» que hayan podido pasar desapercibidos a los investigadores debido a la gran cantidad de variables que desencadenan esa situación.

Dentro de ese contrato de más de 1,8 millones de euros, Interior también pretende que Fujitsu, más allá de desarrollar esta herramienta, se comprometa a actualizarla periódicamente para ir incorporando a la misma mejoras y nuevas bases de datos que permitan a la CGI poder confiando en este cerebro para «anticiparse» y «prevenir» ataques terroristas.

Interior quiere tener un ‘cerebro’ para predecir atentados con algoritmos