miércoles 25/11/20

«La moción de censura sirvió sólo para unir al Gobierno Frankenstein»

Javier Maroto, portavoz del PP en el Senado. ANA ESCOBAR
Javier Maroto, portavoz del PP en el Senado. ANA ESCOBAR

Un año y medio después de la foto de Colón, el PP ha roto amarras con Vox. El portavoz en el Senado, Javier Maroto (Vitoria, 1972) arremete contra la estrategia del partido de Santiago Abascal.

—¿La ruptura con Vox que verbalizó Pablo Casado en el Congreso es irreversible?

—Nuestro proyecto y el de Vox son distintos. El PP defiende una España moderna y europea y Vox no lo hace. Las diferencias no son de forma sino de fondo. El líder de Vox es Donald Trump y el nuestro es Angela Merkel.

—¿Supone una vuelta al centro del tablero político?

—Casado es la única vacuna contra el virus de la crispación de Sánchez por la izquierda y de Vox por la derecha. Eso es lo que trató de explicar con detenimiento. En ningún momento se decía que Abascal fuese igual que los de Bildu o que Iglesias. Lo que sí se dice es que el mejor amigo que tiene Sánchez fuera de la izquierda es Vox. La garantía de que siga en el Gobierno es la existencia de Vox y la división del voto de centroderecha.

—¿Desde cuándo tenían decidido que iban a votar en contra de la moción?

—En el momento en el que Abascal dice que la dictadura de Franco es mejor que el actual Gobierno. Ahí hay un punto de inflexión. Cualquier Gobierno en democracia por muy malo que sea está dentro de la democracia.

—¿Por qué tanto secretismo?

—Cuando en un discurso se hacen contrastes como sucedió el jueves es importante también generar cierta expectación para centrar el foco.

—¿Quién ganó la moción de censura, Sánchez o Casado?

—Ganó la moderación, la defensa de un proyecto de España dentro de Europa. Por lo tanto, la posición del PP y de Pablo Casado, que además de en el fondo ganó en las formas. Es un político de raza que dejó con la boca abierta a todos los partidos por su capacidad de expresarse incluso sin papeles en la tribuna del Congreso.

—Pero la mayoría gubernamental se ha consolidado...

—El Gobierno estaba dividido y con problemas. Cuando uno sabe que va a perder la moción y que el efecto que produce es refortalecer a Pedro Sánchez y dar unidad a ese Gobierno Frankenstein el objetivo que se persigue es bastante erróneo. La moción sólo ha servido para tapar todas esas crisis y para unir a ese Gobierno Frankenstein.

—¿Temen que Vox rompa relaciones con el PP en Madrid, Andalucía o Murcia?

—Vox no está en ningún gobierno del PP a diferencia de la izquierda extrema que si está en el Ejecutivo de Sánchez. Lo que hizo Vox fue apoyar las investiduras y no me extraña porque si tienen que elegir entre Manuela Carmena o José Luis Martínez Almeida no hay ningún votante de Vox que prefiera a Manuela antes que a Almeida.

—¿Es posible un acuerdo para renovar el Poder Judicial?

—Nosotros tenemos un criterio. Es verdad, que lo hemos modificado porque el PP es un partido que se ha adaptado a los tiempos y ha entendido el mensaje de la sociedad. El PP del 2020 lo que dice es que los jueces sean los que eligen a los jueces y que no haya intromisión de los políticos en la judicatura. Si Sánchez entiende nuestro mensaje y quiere negociar en este ámbito entonces podremos sentarnos.

—Sánchez dio el primer paso ¿es viable que el PP se replantee alguna de sus condiciones?

—No dio ningún primer paso, reculó que es bien distinto. Reculó porque Casado ha explicado a nuestros socios comunitarios la tropelía que Sánchez quería hacer con los jueces para nombrarlos a todos a dedo y la Unión Europea le ha hecho recular. Ahora bien, para nosotros que retire la norma que planteaba es una de las cuestiones que pedimos pero desde luego no queremos ver a Podemos meter las manos dentro de la judicatura.

—¿Qué quiere decir? ¿qué no puedan proponer vocales?

—Podemos ha manifestado que está en contra de la propia justicia y el vicepresidente Pablo Iglesias está atacando las instituciones desde las instituciones. Los jueces han tenido que sacar en varias ocasiones manifiestos pidiendo respeto a la autonomía y a la independencia del Poder Judicial porque Podemos les agrede permanentemente y Sánchez, que es cómplice de todo esto, lo permite. Por tanto, Podemos no puede meter sus manos dentro de la judicatura porque ha demostrado que no es un partido de Estado.

—Exigirlo es decirle a Sánchez que sacrifique a su socio...

—Aquí hay una trampa. Lo que dice nuestra ley es que los grupos parlamentarios son los que negocian, no el Ejecutivo con la oposición. De manera que si Sánchez acepta nuestras condiciones es el PSOE no el Gobierno de España el que negocia con el PP.

—¿Ve posible llegar a pactos de Estado esta legislatura?

—Nosotros hemos ofrecido más de diez. Que el PP se haya sumado a las propuestas sanitarias en la mesa de reconstrucción demuestra su voluntad de querer llegar a acuerdos cuando sean buenos para España.

—¿Echa de menos la época del bipartidismo?

—Mirar para atrás no sirve más que para aprender de los aciertos y de los errores. En mi partido hemos tenido muchos aciertos y uno de los errores que hemos visto en los últimos años es que cuando un espectro electoral de votantes del centro y la derecha están unidos hemos parado a la izquierda y hemos evitado problemas para España. Cuando esta unión se rompe gobierna la izquierda.

—¿Cree que Iglesias acabará en el banquillo por el ‘caso Dina’?

—Me parece que su situación actual es extremadamente difícil. Está acusado de tres delitos graves y no está imputado simplemente porque ha decidido mantener su aforamiento y pertenecer a la casta que tanto criticaba.

—¿Van a insistir con qué se investigue a Podemos en el Congreso?

—En todos los partidos hemos tenido desgraciadamente casos de corrupción. Unos hemos tenido que pagar un precio más alto que otros, sin duda. Pero si una conducta es indicativa de delito tiene que ser perseguida y investigada. Y Podemos no es una excepción.

«La moción de censura sirvió sólo para unir al Gobierno Frankenstein»