sábado 28/5/22

El nuevo PP mantiene el tono áspero pero centra sus ataques a Sánchez en la economía

El presidente exige unidad porque la inflación es culpa de Putin y el PP lo acusa de usar la guerra para tapar errores

La impronta que pueda marcar la llegada de Alberto Núñez Feijóo a la presidencia del PP está aún por descubrir, pero de momento poco ha cambiado. Ni siquiera el análisis coincidente de los dos grandes partidos respecto a la invasión rusa de Ucrania permitió ayer visualizar una mínima tregua durante la primera sesión de control celebrada en el Congreso desde que Pablo Casado fue defenestrado por los suyos.

El Gobierno y el principal partido de la oposición se acusaron de utilizar políticamente la guerra en función de sus intereses. Y los populares insistieron una vez más en que ha llegado el momento de que Pedro Sánchez rompa con Podemos.

El estreno de la portavoz parlamentaria y coordinadora general del PP, Cuca Gamarra, como responsable de confrontar cada semana con el presidente del Gobierno se saldó con un debate tenso en el que la dirigente conservadora afirmó que Sánchez se sirve de acontecimientos desgraciados como la pandemia o la agresión a Ucrania para intentar anular a la oposición y disimular sus «errores».

El jefe del Ejecutivo echó en cara en su respuesta que no sea posible contar nunca con el apoyo de los populares. El PP sostuvo que la respuesta del Ejecutivo a la coyuntura económica previa no ha sido adecuada y reclamó en varias intervenciones una reducción de impuestos para que la escalada de precios no asfixie la economía.

En su primera contestación a Gamarra, Sánchez argumentó, entre abucheos de la oposición, que Putin es el «único» responsable de la elevada inflación y, frente a la advertencia de esta de que el incremento de los precios ya era una realidad el otoño pasado, replicó que eso solo demuestra que el autócrata ruso «llevaba más de unos meses preparando la guerra en Ucrania».

El presidente del Gobierno también alegó que ya está trabajando junto al resto de la UE para dar una respuesta a las derivadas económicas tanto de la guerra en Ucrania como de las sanciones impuestas a Rusia y que prepara un plan nacional «abierto y dinámico».

«Estoy esperando sus propuestas», contraatacó antes de apelar a la unidad en respuesta a la «guerra ilegal» de Putin.

Gamarra ironizó entonces con que se exija a su partido una adhesión que el PSOE no es capaz de obtener de sus propios socios de Gobierno. Aun así, aseguró que los socialistas pueden contar con el PP para «fortalecer» las políticas de Estado.

Pero las duras intervenciones de los populares Jaime de Olano y Mario Garcés en su estreno frente a las vicepresidentas Nadia Calviño y Yolanda Díaz no auguran precisamente un entendimiento. «¡Qué lástima! Tenía usted la oportunidad de cambiar el tono y lamentablemente sigue igual», recriminó a Olano la ministra de Economía y vicepresidenta primera para subrayar que ya se han tomado medidas fiscales por valor de 10.000 a 12.000 euros destinadas a rebajar el pese a todo desorbitado precio de la luz.

Apenas 24 horas después de aprobar una declaración institucional con la que el Senado rechazaba de manera tajante y unánime la invasión de Ucrania por Rusia, la Cámara Alta se ha mostrado dividido a cuenta de una moción de Cs que además de condenar el ataque pedía el cese de los ministros de Unidas Podemos.

El nuevo PP mantiene el tono áspero pero centra sus ataques a Sánchez en la economía
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