domingo 27/9/20

Torra anima a Podemos a «romper» con el PSOE y abandonar el Gobierno

El presidente catalán aprovecha la marcha del emérito para retomar «con urgencia» la independencia
El presidente de la Generalitat, Torra, durante su intervención en el pleno extraordinario. E. FONTCUBERTA
El presidente de la Generalitat, Torra, durante su intervención en el pleno extraordinario. E. FONTCUBERTA

La salida de España del rey emérito el pasado lunes ha espoleado al independentismo catalán. Este viernes, en el pleno extraordinario del Parlament dedicado a la monarquía, los partidos soberanistas escenificaron una nueva ofensiva para proclamar «con urgencia» una república en Cataluña. El presidente de la Generalitat, Quim Torra, animó además a Unidas Podemos a «romper» con el PSOE y abandonar el Gobierno. «Sería una salida muy digna y coherente que los ministros que no estén de acuerdo dimitan», afirmó el líder soberanista, que reprochó al vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, que se limite a criticar la marcha de Juan Carlos I «solo en Twitter».

Tanto JxCat como ERC plantearon el pleno como una denuncia general a la institución monárquica, una excusa de oro para retomar sus tesis independentistas, que habían quedado aparcadas en un segundo plano durante el estado de alarma. El debate se desarrolló en medio del clima preelectoral que desde enero reina en Cataluña. Pese a que aún la fecha no se ha fijado y que republicanos y posconvergentes se miran con recelo, Torra tiene la intención de convertir los comicios en un nuevo plebiscito: «O república catalana e independencia o monarquía española y dependencia».

Desde Ciudadanos, en cambio, contraatacaron acusando a ambas formaciones de convocar un pleno «inútil», una «cortina de humo para tapar los rebrotes» de coronavirus que afectan a la región desde el inicio de la desescalada, cuando las competencias sanitarias volvieron a manos de la Generalitat. El presidente del partido en la Cámara, Carlos Carrizosa, respondió a la intervención de Torra señalando que «lo urgente es ahora hablar de la sanidad y la pandemia, del inicio del curso escolar y de las tiendas que están cerradas».

PSC y Ciudadanos coincidieron en reprochar a Torra los casos de corrupción que han salpicado al entorno convergente. «Aquí también vamos a tener un presidente de la Generalitat que tenía dinero en el exterior sin declarar o tramas estructurales de corrupción como las de los casos del 3% o del Palau. Y no por eso decidimos cambiar nuestro sistema político», criticó el líder de los socialistas catalanes, Miquel Iceta. En cambio, este reconoció que «la monarquía española tiene problemas, aunque algunos de ellos se pueden solucionar con reformas legales». Pero tildó de «disparate» las pretensiones de los soberanistas de modificar el modelo de estado.

Los comunes, por su parte, se enfrentaron a un papel difícil de defender desde sus postulados. La confluencia catalana de Unidas Podemos se vio obligada a evitar críticas al Gobierno del que también forman parte mientras, por otro lado, criticaba las maniobras de la Casa Real en este asunto. «¿Usted quiere acabar con la monarquía o con el Gobierno central? ¿Usted quiere acabar con la monarquía o desacreditar a En Comú Podem?», recriminó a Torra Jéssica Albiach, líder de los morados en la cámara.

Este cruce de reproches entre JxCat y los comunes tiene otra lectura en clave preelectoral. Torra busca minar también la conexión que ERC, sus rivales por un mismo electorado independentista, tiene con En Comú como futuros aliados naturales en la izquierda, cuyo apoyo podría darles la llave del Palau de la Generalitat si los republicanos logran superar a los posconvergentes en los comicios. Un Govern del que ellos quedarían excluidos.

Por ello el presidente catalán abundó en calificativos a la hora de afear al Gobierno -y por tanto a los comunes- su postura frente a la salida del emérito: «No puedo comprender que el Gobierno del PSOE, Podemos y comunes avalen la huida, la amparen, la faciliten, la bendigan y la encubran sin ningún tipo de vergüenza».

Rechazo a la extradición

La justicia belga rechazó este viernes la extradición del exconsejero catalán Lluís Puig, huido de España en 2017 y reclamado por el Tribunal Supremo por malversación en el caso del referéndum del 1-O. La noticia fue recibida con esperanza por el resto de líderes independentistas huidos, como el es caso del expresidente de Cataluña Carles Puigdemont, que ve en la decisión un precedente para el rechazo del resto de euroórdenes pendientes.

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