lunes 10/8/20

La disputa por el embargo a Irán de armas compromete el pacto nuclear

Rohaní advierte a Rusia, China, Francia, Reino Unidos y Alemania de «graves consecuencias»
Un hombre lee un periódico en Teherán.
Un hombre lee un periódico en Teherán.

El levantamiento o la extensión del embargo armamentístico a Irán es el centro de la actual disputa entre Washington y Teherán cuando se cumplen dos años de la retirada de Estados Unidos del histórico acuerdo nuclear.

Ese pacto, firmado en 2015 entre Irán y el Grupo 5+1 (EE UU, Rusia, China, Francia, el Reino Unido y Alemania), quedó validado por la resolución 2231 del Consejo de Seguridad de la ONU, que estipula asimismo que la restricción sobre las ventas de armas convencionales al país persa expira el próximo mes de octubre.

EE UU abandonó el acuerdo nuclear el 8 de mayo de 2018 y, justo un año más tarde, Irán anunció que comenzaba a reducir gradualmente el cumplimiento de sus compromisos para forzar al resto de firmantes del pacto a contrarrestar las sanciones impuestas por Washington.

Esta concatenación de hechos ha provocado que en la misma fecha de 2020 el llamado Plan Integral de Acción Conjunta se encuentre aún más en la cuerda floja y que EE UU intente presionar para que se mantenga el embargo.

«El levantamiento del embargo de armas contra Irán es parte inseparable del acuerdo nuclear y si se extiende esa restricción, bajo cualquier excusa o mecanismo, deben esperar nuestra respuesta», aseguró esta semana el presidente iraní, Hasan Rohaní.

Sin detallar esa respuesta, Rohaní advirtió a Rusia, China, Francia, el Reino Unidos y Alemania de «graves consecuencias» si cometen el «error» de apoyar el plan de EE.UU. que -agregó- lo que debe hacer es volver a adherirse al pacto nuclear.

También el ministro iraní de Exteriores, Mohamad Yavad Zarif, insistió en un tuit en que la resolución 2231 «no existiría sin el JCPOA y que EE UU la violó e impidió que otros la cumplieran», por lo que, a su juicio, Washington «no está en posición» de exigir nada.

Desde la reimposición de sanciones por parte de Washington, la tensión entre ambos países no ha hecho más que aumenta, llegando casi al enfrentamiento directo cuando EE.UU. asesinó el pasado enero al general iraní Qasem Soleimaní y Teherán respondió con un ataque a una base militar en Irak con presencia de fuerzas estadounidenses.

En opinión del analista Ardeshir Pashang, del Centro de Estudios Estratégicos de Oriente Medio de Teherán, el devenir del embargo armamentístico va a ser «el próximo tema de alta tensión entre EE.UU. e Irán y posiblemente con otros países».

EN MANOS DE LA ONU

«No se puede prever qué ocurrirá en el Consejo de Seguridad, pero EE.UU. empleará todo su esfuerzo para que el embargo se extienda el menos uno o dos años», explicó a Efe Pashang.

El secretario de Estado, Mike Pompeo, confirmó la semana pasada que está trabajando con el Consejo de Seguridad para extender la prohibición a la ventas de armas a Irán y que, de no lograrlo, evalúan «todas las posibilidades».

Los otros cuatro miembros permanentes, con derecho a veto, están en una situación delicada ya que son todos parte signataria del JCPOA. Además, Rusia y China están más cercanos a Irán.

La disputa por el embargo a Irán de armas compromete el pacto nuclear