viernes 21/1/22

Sucedió hace un año, pero la revelación de que Downing Street, la oficina del primer ministro británico, celebró una fiesta prenavideña cuando estaban en vigor duras restricciones sociales ha sumido a Boris Johnson en una nueva crisis que amenaza con socavar su ya fragilizado liderazgo.

La risa de la exportavoz del Gobierno Allegra Stratton en un vídeo filtrado se ha convertido en una de las imágenes del año. Una losa que puede tener consecuencias impredecibles para la popularidad de Johnson.

Del festejo había algo más que sospechas desde que el diario «Daily Mirror» desveló su celebración hace diez días. Pero una cosa es leer una noticia que cita a fuentes anónimas, y otra diferente es observar a la entonces «cara» del Ejecutivo partirse de risa mientras bromea sobre cómo ocultar la juerga a la prensa.

El vídeo difundido anoche por el canal ITV muestra un simulacro de rueda de prensa en el que funcionarios de Downing Street preparan a la portavoz para las posibles preguntas de los periodistas. Uno de los asesores inquiere a Stratton acerca de una supuesta fiesta cuatro días antes, el 18 de diciembre de 2020, a lo que ella responde entre risas: «Yo me fui a casa...».

Una fiesta navideña en Downing Street pone contra las cuerdas a Boris Johnson