miércoles. 17.08.2022
El soterramiento de León entra en conflicto

Asturias convierte el puente de Trobajo en un asunto de Estado

La política y el poder del Principado presionan contra las alternativas de obras que retrasen la apertura del túnel de la variante
                      Paso del Alvia bajo el puente de Trobajo, con la obra de la prótesis del anillo peatonal. MARCIANO PÉREZ
Paso del Alvia bajo el puente de Trobajo, con la obra de la prótesis del anillo peatonal. MARCIANO PÉREZ

Casi dos décadas de obras, más de cuatro mil millones de euros enterrados bajo el túnel de la variante, y el avance del AVE a Asturias colgado en la anchura y la altura de la catenaria de un modesto túnel, en Trobajo del Camino.

Asturias, la política de trastienda e influyente del Principado, se dispone a intervenir en el conflicto del soterramiento del tren a la salida norte de León, y se convierte así en el principal aliado de Adif en defensa de ese proyecto de acantilados que defiende para sacar la alta velocidad de la capital leonesa, en el tramo periurbano en el que edulcora la intervención bajo el epígrafe de garantizar la movilidad entre las dos orillas de la vía. Como en 1960, pero con el distintivo de la alta velocidad.

Asturias ya ha echado cuentas, y peleará ante el Ministerio de Transportes por la alternativa que más le conviene, que es sostener la estructura actual, sin soterramiento, con el tren en superficie, y cosido por la cadena de pasos elevados entre la hilera de edificios que soporta la localidad con más población en el área urbana del alfoz de León.

La coartada que necesitaba Adif para sujetar la propuesta de los pasos elevados, que prolonga por tiempo indefinido el plan aplicado por la obra pública del Movimiento, y los sistemas de pasarelas peatonales que ya parecían liquidados hace una década, cuando se decidió eliminar el salto de la calle Quebrantos que ahora se aparece vestido de azul en la paralela de Párroco Pablo Díez.

La fecha del túnel
Adif encuentra en la posición de urgencia del AVE una coartada para descartar el soterramiento           

La idea de Adif de demoler el y reconstruir el puente de tráfico rodado que mete en Trobajo la travesía de la N-120 desató la primera rebelión vecinal que pelea, y abrió un tiempo de espera para la reforma, que se traduce en hacer recrecer la estructura, lo ancho y en altura, para ajustar la volumetría a las medidas a criterio de los cánones de la alta velocidad europea.

La tensión define los años siguientes al momento en el que se desató la zozobra vecinal, a finales de 2019, cuando se conocieron los pasos que se iban a tomar en este área a la par que se aplicaba el proyecto de permeabilidad para el tren en Trobajo.

Ese tira y afloja entre la plataforma vecinal que ha expandido la onda de la protesta con movilizaciones en la calle, pancartas, cuestación de firmas, presión en actos públicos en los que tiene que ver algún directivo de Adif o el Gobierno ha plantado el ciclo del pueblo contra los pasos elevados en la cuenta atrás de la llegada del tren de alta velocidad a Asturias. Marzo de 2023 está demasiado cerca como para que el AVE supere la línea periurbana de la capital leonesa sin condicionantes estructurales; si ya se vería apurado en un calendario configurado para demoler y rehacer el puente de Párroco Pablo Díez, la sola propuesta de retomar la integración fallida de León y San Andrés de hace 17 años marea entre los políticos y el poder asturiano.

La paradoja
Tras dos décadas de obras y 4.000 millones de euros, la alta velocidad está detenida en un puente

Adif encuentra en la presión de Asturias el mejor aliado para recibir el 7 de septiembre a las autoridades locales de San Andrés, a las que ha convocado para restañar el desaire de mayo, que tanta frustración generó en la plataforma vecinal que pelea para meter el tren bajo losa y cumplir con condiciones las promesas y proyectos disueltos de 2004, aunque sea un soterramiento de mínimos.

La continuidad del AVE de León a Asturias se ha colocado en el emboquille del túnel de la incertidumbre, tras tres años de desatino con las estructuras elevadas que prorrogan la costura de las dos orillas de la vía entre la capital leonesa y Trobajo del Camino, según el concepto de la permeabilidad que ya se manejaba por los ingenieros a mitad del siglo pasado. «Hasta en la época de Alfonso XIII», como gusta comparar los portavoces de la plataforma vecinal del Trobajo que han puesto el pie en la puerta del soterramiento que quería cerrar Adif. Asturias no se conforma con un tren de alta velocidad que tenga que circular a 30 por hora bajo esa secuencia de puentes que va a dibujar sobre los márgenes de la vía de alta velocidad un acantilado en la cara norte de León. El puente de Trobajo ya es una cuestión de Estado.

Asturias convierte el puente de Trobajo en un asunto de Estado