martes 12.11.2019

El Ayuntamiento prepara un plan para poder consolidar 764 empleos temporales

Los afectados, que arrastran en muchos casos hasta dos décadas en el puesto, suponen el 45,3% de la plantilla total.

álvaro caballero | león

Aunque en muchos de los casos acumulan más de dos décadas en nómina, el Ayuntamiento de León arrastra una tasa de temporalidad en el empleo que afecta al 45,39% de la plantilla. Traducidos a personas suponen 764 contratos en total, entre funcionarios interinos y laborales indefinidos no fijos, sobre los que pone el foco el Plan director para la mejora continua de la gestión de los recursos humanos. El documento, presentado esta semana a los portavoces de los grupos políticos y que se espera aprobar en el próximo Pleno, asienta la necesidad de acometer «planes de consolidación o estabilidad» con el objetivo de «reducir la temporalidad, de modo que no llegue a superar en términos homogéneos de efectivos el 5% del total del empleo estable permanente».

El enunciado del acuerdo guarda una apostilla en la que se cita que «estos planes deberán definirse atendiendo a las limitaciones normativas en cada momento». El apunte no es ni mucho menos protocolario. La intención del equipo de gobierno del PP, que busca el consenso con el resto de formaciones políticas para sacarlo adelante, pasa por esperar a la regulación que debe hacer el Gobierno, después de las sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que le obligan a resolver la temporalidad en los puestos de trabajo estructurales, permanentes y presupuestados: más de 300.000 en toda España. No será hasta entonces, mediante la convocatoria de empleo extraordinaria que reclaman los sindicatos, cuando se decida cómo se consolidan los 764 empleos afectados en el Ayuntamiento.

Pese a que en el documento se recoge que estas convocatorias se harán «bajo la premisa de respetar y garantizar los principios de igualdad, mérito, capacidad y publicidad», desde el consistorio se aguarda a los preceptos que marque el Gobierno con la intención de que tengan preeminencia en los puestos quienes los ocupan en este momento. Por ello, en el plan director se reseña que, en la fase de concurso, se valorarán «el tiempo de servicios prestados y la experiencia» en el cometido de la función «objeto de la convocatoria».

No es la primera vez que el Ayuntamiento se marca este objetivo, aunque hasta el momento se han restringido a pequeñas bolsas de empleo sin atajar la problemática. La temporalidad se arrastra de manera histórica por las fórmulas de contratación empleadas, en las que se firmaban los compromisos de manera temporal cuando los servicios eran estructurales. La fórmula, como admiten desde el departamento de Personal, hacía que se prorrogaran de manera sucesiva hasta conseguir la consideración de fraude de ley y el asentamiento como indefinidos no fijos, en los laborales. Similar es el procedimiento en los interinos, que por inercia han continuado en sus puestos, a pesar de que la ley marca que debe hacerse la convocatoria pública en los tres presupuestarios posteriores. No se hizo, en ninguno de los dos casos, lo que ha terminado por acumular, corporación tras corporación, un saldo de 764 empleos que se consideran en precario.

Los puestos afectados por la temporalidad están repartidos por toda la estructura del Ayuntamiento: desde la administración ordinaria hasta obras, jardines, bibliotecas, ceas, instalaciones deportivas, urbanismo o limpieza, que fueron los últimos en incorporarse desde la empresa privada cuando se municipalizó el servicio. Sin atenerse a la ley de convocatorias por igualdad, mérito, capacidad y publicidad, en la gran mayoría provienen de procesos de selección directa. Suma y sigue, en la actualidad suponen casi la mitad de la plantilla.

El Ayuntamiento prepara un plan para poder consolidar 764 empleos temporales