sábado 21/5/22
                      Un AVE y un Alvia, en los andenes superiores de la estación de Adif en la capital leonesa. FERNANDO OTERO
Un AVE y un Alvia, en los andenes superiores de la estación de Adif en la capital leonesa. FERNANDO OTERO

Es en Madrid donde se cuece ahora el avance más notable de la conexión ferroviaria de León después, de la llegada de la alta velocidad a la capital leonesa. El primer salto de un tren directo, transversal, sin transbordos, sobre la línea de alta velocidad.

Los destinos mediterráneos están cada día más cerca de la capital leonesa, después de que el operado ferroviario haya puesto en marcha el proceso de formación de los maquinistas con los que va a explotar esta conexión. Maquinistas vinculados a la base de León, precisamente, que acometen un proceso de prácticas en el trayecto entre Madrid y Alicante. Punto de destino de una de las distancias que se van a poder cubrir directamente desde los enclaves del norte, a través de un AVE, y sin necesidad de poner un pie en un andén, para suplementar la conexión.

El giro en el tráfico

La solución de Torrejón de Velasco permite conectar los trenes del noroeste con el sur y el levante

Que sean los maquinistas destinados a la línea León-Madrid los que han recibido la encomienda de la nueva formación, que ha de completarse con otras fases en ese proceso de conocimiento y manejo de la vía entre la capital de España y la costa Blanca, es el principal aliciente que se maneja en el entorno ferroviario para dar por hecho que n el tren León-Alicante será uno entre esa amalgama de nuevas conexiones que nace de la solución estructural en torno al nudo que deshace y se hilvanas en torno a Torrejón de Velasco, localidad del sur sureste de Madrid, donde se remata un scalextric que filtra trenes desde esos puntos cardinales hacia el norte de la península. Y sin necesidad de afrontar el embudo entre Atocha, referencia para el levante, o el mediodía, y Chamartín, en donde confluyen de forma tradicional las entradas y salida a la capital de España por la vía de la Alta Velocidad.

Y aquí aparece la tercera circunstancia que eleva las posibilidades de que el nuevo movimiento en la alta velocidad sea el estreno de las líneas del AVE. El túnel del Chato está listo para cambiar la frecuencia del pulso de la larga distancia ferroviaria española, tan criticada hasta ahora, y denostada por la condicionante de la fuerza centrífuga, que simula esa forma de rueda con radios en plan radiante. El Chato, es la galería de alta velocidad que se creó para conectar las estaciones de Atocha y Chamartín, popularmente distinguido como tercer túnel de la risa, en el que se emplearon once años de obras. Se alarga por casi siete kilómetros y medio y discurre por debajo del Jardín Botánico, de los aparcamientos subterráneos de la calle de Serrano y de parte del Paseo de La Habana, así como por debajo de 8 líneas de Metro.

Esa galería permite movimientos hasta la fecha desconocidos en la afluencia del tráfico de trenes de viajeros, envueltos en traqueteo e intercambiadores que dilataban hasta ahora el paso por el entorno de la capital de España.

Los movimientos del operador del transporte de viajeros en torno a estas novedades que se avistan ya en los anillos ferroviarios de Madrid añade expectativas de crecimiento al AVE de la capital leonesa; la llegada a Alicante, sin poner un pie en tierra antes, en uno de los destinos de la fachada mediterránea con más demanda desde el norte; tal y como ocurrió de forma tradicional, cuando los convoyes tenían la encomienda del recorrido de costa a costa. Y con la perspectiva añadida de que la línea de León ha de crecer en cuestión de meses al otro lado de la Variante.

La entrada en servicio del túnel del Chato acerca la conexión AVE León-Alicante