lunes 30/11/20

Hubo mucho de "queda" y poco de "toque"

Limitada la utilización de los establecimientos de hostelería para el tiempo de ocio, la costumbre española y leonesa por ende no entiende la vida sin el contacto cercano (ahora limitado) y sin el fin de semana con la copa en la mano. Visto que la calle no lo permite, el ingenio hará aflorar a buen seguro otras fórmulas para disfrutar de la cena y de la copa. Por lo menos hasta abril, de acuerdo a las previsiones.

Ya cuando la autoridad competente limitó la posibilidad de reunión en establecimientos, se produjeron situaciones llamativas. Hasta tres locales se enfrentan a sanciones de notable cuantía por permitir la celebración de concentraciones de jóvenes, la más llamativa en Eras de Renueva, en las inmediaciones de dos centros docentes, donde se constató la existencia de 51 jóvenes tomando parte de una concentración festiva que deparará al local una fuerte multa, previsiblemente.

El noble arte del botellón también ha vivido episodios significados en el entorno de la capital estos días. En tres casos fueron sorprendidos 23, 24 y 28 jóvenes respectivamente, convencidos de que el peligro de los contagios no va con ellos. Es la nueva filosofía. Errónea.

La Subdelegación del Gobierno, la Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento centran sus esfuerzos en los llamamientos a la responsabilidad para que la población completa, independientemente de las edades, se conciencie de la necesidad de cumplir las recomendaciones. Pero a la vista del balance del primer fin de semana, da la sensación de que no quedará más remedio que acudir a la vía coercitiva, por encima de la opción del consejo. Es la sensación que impera en los responsables de los diferentes mandos policiales, conscientes de que la fórmula más eficaz a veces es tocar el bolsillo. En la primera noche del toque de queda, hubo quien entendió solo la parte de la queda y se olvidó de que si hay toque es por razones fundamentadas. Se verá. 

Hubo mucho de "queda" y poco de "toque"