sábado. 04.02.2023
HYUNDAI 110

Estilismo compacto...

Filosofía urbana sin «empacho» rutero. Avance cualitativo, filosofía ciudadana y aplicaciones dignas del escalón superior. Hyundai reta al segmento de utilitarios con un nuevo i10 que ofrece mucho equipamiento y unas excelentes «maneras» dinámicas. Su tarifa arranca en 10.500 euros (6.500 con Plan PIVE y descuentos).
La segunda generación del i10 gana en prestancia estética y en aplicaciones técnicas.

Ganancia cualitativa. La segunda generación del i10 se convierte en uno de los caramelos de este recién iniciado 2014, por mucho que buena parte de los elementos que ofrece Hyundai se enmarquen dentro de los opcionales, con lo que el escalón de acceso a los catálogos del fabricante coreano se perfila como una de las grandes propuestas entre los urbanitas de última hornada.

Desarrollado en Alemania y producido en Turquía —tan curioso como eficaz el combinado— el i10 puede montar elementos hasta ahora «vedados» en el segmento de militancia: asientos y volante tapizados en piel —incluso calefactados ambos...—, arranque/parada por botón, climatizador automático, asistencia al arranque en pendiente, ESP —de serie en toda la gama— y hasta iluminación diurna con tecnología led.

Y la guinda... 5 años de garantía sin límite de kilometraje y 5 años de asistencia, lo que viene a demostrar la confianza que la marca tiene en su nuevo retoño.

Más largo y más bajo, también más ancho para aplomar la pisada, esta segunda entrega del i10 alarga 8 centímetros su carrocería (3,66 metros totales) y gana 6,5 en anchura (1,66 metros), aunque rebaja 4 centímetros su altura, lo que tampoco le impide ofrecer una buena habitabilidad interior, y también rebaja su centro de gravedad, con el consiguiente beneficio dinámico que ello trae aparejado que, además, lo acerca al comportamiento de un coche del segmento inmediatamente superior.

La capacidad del maletero se cifra en 252 litros, la mejor de su categoría, mientras sus terminaciones interiores están a la altura de lo exigible —sin «alardes»— para un urbanita con un toque de distinción habida cuenta la aportación colorista del salpicadero bitono merced a la adopción de una alargada moldura central «a tono» con el color de la carrocería.

Eso sí, se prescinde de la rueda de repuesto en «favor» (¿) de un kit de reparación de pinchazos.

Dos son las propuestas mecánicas de Hyundai, ambas de gasolina y multiválvulas, para el renovado i10: el tricilíndrico 1.0 litros de 66 CV, enfocado al uso urbano (4,7 litros de consumo medio) y el tetracilíndrico 1.25 litros de 87 CV que, como fácilmente puede suponerse, le viene mejor a la utilización del coche en carretera (4,9 litros de media por cada centenar de kilómetros, 171 por hora de punta y 12,3 segundos en aceleración de cero a cien).

Los dos motores vienen asociados a la caja de cambios manual de 5 marchas (tracción delantera) y, en el caso del más potente, también puede elegirse opcionalmente (acabados Style y Tecno) el cambio automático de 4 relaciones, en cuyo caso la media de consumo sube hasta los 6,0 litros.

La generalidad de la nueva gama i10 se declina en tres acabados: Essence, Tecno y Style, con una tarifa que parte de los 10.500 euros, que se quedan en 6.500 euros si el comprador se acoge al Plan PIVE y a los descuentos promocionales de lanzamiento que ofrece la marca.

Por lo demás, apuntar —por aquello de refrescar la memoria— que el i10 es el sucesor por línea directa de aquel Atos nacido en 1999, un urbano del que Hyundai vendió medio millón de unidades en seis años. Homologado para cuatro plazas, el Atos se matriculó entonces en países tan dispares como India, Malasia, Pakistán o México.

Tras algunas modificaciones estéticas en 2003, el Atos adoptaría el apellido Prime, y en 2008 se lanzaría la segunda generación, bajo la actual denominación i10, europeizada en su estética y con dos motores de gasolina y un diésel.

Desde aquel inicial lanzamiento de 1999, la marca surcoreana ha superado las 870.000 unidades de sus modelos Atos e i10.

Estilismo compacto...
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