lunes. 15.08.2022

Después de pasar revista a las tropas, en un desfile militar en el que las espadas quedaron más arriba que nunca, astures y romanos se vieron por fin las caras en el foso romano para librar una encarnizada batalla de que solo podía salir un ganador.

Todo ello bajo la atenta mirada de los lideres de ambos grupos, por un lado de parte del pueblo romano su líder, el Cesar, Octavio Augusto y por la parte astures el Caudillo Sebius. El público dividido y vestido para la ocasión, estaba expectante y entregado en animar a sus representantes, los vítores y aplausos no cesaron en un ningún momento. Incluso antes de que ambos pueblos salieran al campo «de batalla» ya se podían escuchar los cánticos de apoyo.

Después de las numerosas pruebas deportivas, en las que la fuerza y la destreza eran decisivas, fueron los astures los que finalmente se hicieron con la victoria, ante el clamor de un público, ávido de espectáculo, y que no paró ni un solo momento de animar a los distintos equipos.

Astorga revive su eterna batalla