martes 17/5/22
Los problemas se acumulan ya en el interior del Pozo Aurelio. MARCIANO

maría j. muñiz | león

El Colegio Oficial de Geólogos se une a las voces que exigen una solución urgente para el cierre de la explotación de interior de la Hullera Vasco Leonesa, después de que su adjudicación quedase desierta en el proceso de liquidación de la sociedad en concurso de acreedores, lo que la condena al abandono. Un abandono que tiene que realizarse de manera responsable y ordenada, y que debe abordarse de forma urgente.

«El cierre de una mina no es un proceso sencillo ni rápido», señalan los geólogos, que insisten también en que «no debe despedirse a los mineros que tendrían que llevar a cabo el cierre definitivo del pozo». El colegio destaca que «toda la labor de cierre la tienen que realizar los mismos mineros que han trabajado en la explotación del pozo».

Por eso los profesionales no entienden que esté tramitándose el expediente de extinción de empleo de los últimos mineros del Pozo Aurelio para el próximo día 31. Estas labores les permitirían trabajar durante «dos o tres años», señalan Juan Piñeiro, delegado del colegio en Castilla y León, y José Antonio Sáenz de Santa María, presidente en Asturias.

Limpieza e inundación

El Colegio de Geólogos señala que para llevar a cabo el cierre ordenado de la mina primero hay que retirar «todos los materiales útiles, desde cables y bombas a motores, vagones, maquinaria, carriles de vía, tuberías,...» Una vez sacados todos estos elementos del pozo, es necesario extraer los que puedan causar contaminación. «Una vez retirados todos estos materiales, el pozo se deja inundar, una solución muy económica que permite preservar la estructura de las galerías gracias a la presión hidrostática», señalan desde el colegio.

El llenado de agua del pozo puede tardar «entre cinco y diez años en completares»; pero además permite que «si es preciso reabrir la explotación minera, se pueda extraer el agua rápidamente».

También llaman la atención sobre la necesidad de «prestar atención a las escombreras y balsas de decantación en el exterior de la mina, que deben ser restauradas mediante la construcción de taludes estables cubiertos de vegetación».

El colegio reclama a las administraciones públicas y los administradores de la Vasco que «se comprometan a buscar una salida sensata para el cierre del Pozo Aurelio». Recuerdan que la empresa está en concurso y no puede acceder a las subvenciones habilitadas por la Unión Europea para acometer el cierre definitivo de la mina. Y recuera que «una situación similar se vivió en la mina La Camocha, en Gijón, hace 8 años». Entonces el Gobierno eximió a la propietaria del pago a Hacienda y la Seguridad Social, lo que desbloqueó las ayudas para acometer el cierre.

El Colegio de Geólogos aboga por vaciar e inundar la mina de la Vasco
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