miércoles 8/12/21
La madera que daba resina se deberá vender cuanto antes.

Sacar la madera quemada en los cinco municipios afectados por el fuego que se inició el 19 de agosto en Castrocontrigo y la salubridad de las captaciones de agua fueron los principales asuntos que ayer abordaron el delegado territorial de la Junta, Guillermo García, y los responsables de doce pedanías, que se reunieron en Torneros de Jamuz, que además recibieron información sobre la posibilidad de que las 10.555 hectáreas de bosque que ardieron se transformen en biomasa. Por el momento ya hay dos empresas interesadas en la compra de la madera con este fin.

Las juntas vecinales han decidido ya que sumarán sus fuerzas para la venta de la madera quemada, creando una comunidad. Los pueblos han solicitado un informe sobre el proyecto de una de las empresa para la planta de biomasa, cuya presencia en la zona podría prolongarse hasta 25 años, según informaron los presidentes de Tabuyo del Monte, Ángel Abajo, de Tornero de Jamuz, Palmiro Pérez, y Nogarejas, Olivio Campo. Las empresas parecen interesadas en la madera quemada y en la que puedan obtener del bosque que surja tras la regeneración.

En cualquier caso, fuentes de la Junta de Castilla y León apuntaron ayer que de unos 150 metros cúbicos se subastaron el año pasado entre un 80 y un 90% no tuvieron salida.

«Lo que queremos es agilizar los trámites burocráticos para sacar la madera cuanto antes», explicó el presidente de Torneros de Jamuz, que mostró la dificultad de vender la madera ante la falta de demanda motivada por la situación económica.

Para la administración autonómica es apremiante retirar los árboles quemados ante la posibilidad de la aparición de plagas y su propagación a los pinos que crezcan en la zona. Además el delegado territorial anunció que Sanidad ha preparado un plan de control de potabilidad y salubridad de las captaciones de agua de las 12.000 hectáreas abrasadas, que se pondrá en marcha un vez que se declare extinguido el incendio. Por el momento, ni Nogarejas ni Torneros de Jamuz pueden utilizar los manantiales para abastecimiento a la población ante «los 25 centímetros de ceniza, material cancerígeno, que cubre el suelo», señaló Palmiro Pérez, que añadió que el pozo con el que se ha sustituido la fuente en Torneros de Jamuz «nos está dando algún problema, porque echa agua sucia».

También se abordaron las ayudas a los daños indemnizables, que se tramitarán a través de los ayuntamientos.

La polémica

Según informó la delegación territorial, Guillermo García rechazó las manifestaciones de quienes «pretenden atribuir a la Junta responsabilidades que no le corresponden». En un comunicado se pone en boca del delegado que la Junta «no ha provocado ni este ni ningún incendio y su única responsabilidad es la de ofrecer, como ya se ha hecho, su colaboración para resolver los problemas que se vayan presentando, en el ámbito de sus competencias».

Palmiro Pérez manifestó a este periódico que «nadie culpa a la Junta del incendio y creemos que los agentes forestales y los brigadistas son profesionales muy bien cualificados, pero muchos pensamos que existió descordinación en las labores de extinción».

Por su parte, el presidente la de la Junta Vecinal de Nogarejas, Olivio Campo, opinó que el encuentro «no ha servido para que la Junta muestre compromisos claros para la recuperación de la zona». En este sentido Campo, estima que «podrían utilizarse medios de la Junta para realizar labores como evitar que las cenizas alcancen los acuíferos» y añadió que no se producirá la declaración de zona catastrófica.

Dos empresas proponen convertir en biomasa los miles de árboles quemados