martes 18.02.2020
Primera del año

Nadie se quiso perder San Blas

La veneración al santo, el concurso ganadero y la variedad gastronómica fueron los ingredientes de la multitudinaria edición de la feria de Gradefes
Todos los vecinos querían besar la reliquia. JESÚS F. SALVADORES
Todos los vecinos querían besar la reliquia. JESÚS F. SALVADORES

Gradefes vivió ayer su día gran de la feria de San Blas que cada año congrega a más gente venidos de muchas comarcas de la provincia. A primera hora más de un centenar de reses se iban colocando en los diferentes recintos ubicados en la zona del ferial, en el paraje conocido con El Sestil. El XXIV concurso exposición de ganado congregó a reses de caprino, vacuno y equino además de razas autóctonas caninas de mastín y carea leonés.

Como viene siendo tradición se celebró la eucaristía y la veneración de la reliquia de San Blas en el monasterio de Santa maría la Real de Gradefes. A la finalización se hizo entrega de bollo de San Blas. Fue el momento en que se inició un pasacalles a cargo de la agrupación musical de la cofradía nuestra señora de los Dolores de Gradefes que acompañaron a las autoridades hasta la zona del ferial. El alcalde de Gradefes Amador Aller estuvo acompañado por la diputada provincial de Desarrollo Rural, Avelina Vidal, así como concejales y alcaldes de la comarca.


Algunos de los participantes en el concurso ganadero con el alcalde de Gradefes. JESÚS F. SALVADORES

Tras realizar un recorrido para conocer la calidad de la reses que se dieron cita en este concurso exposición se trasladaron a una carpa donde se dieron cita medio centenar de exposiciones en la V edición agroalimentaria «Comarca de Rueda». La amplia variedad de stands permitieron al público asistente la degustación y compra de una amplia variedad de productos agroalimentarios leoneses y a la vez conocer muchas de la empresa lo cales de producción de quesos, miel o dulces.

Tras la entrega de los premios a la diferentes explotaciones ganaderas tuvo lugar la degustación del menú de San Blas. Desde primera hora del mediodía ya era mucha la gente que hacía cola para acceder a una carpa que acogía un gran comedor. Había que coger sitio para degustar ese menú con platos como cecina de chivo, morcilla de león, chorizo, pan pote y bebida que se entregaba en un plato de barro.

Los actos de la feria finalizaron con el sorteó de productos agroalimentarios y la celebración de la tarde de baile.

Nadie se quiso perder San Blas