viernes 14/8/20
Sociedad

Más poder para la discapacidad confinada

Asprona equipa un piso con ocho plazas para que los usuarios que necesiten aislamiento reciban formación
Lorena Fernández, con el manuscrito del libro que escribe sobre su confinamiento. DL
Lorena Fernández, con el manuscrito del libro que escribe sobre su confinamiento. DL

Lorena Fernández Baleato tiene 40 años. Es usuaria de los recursos de Asprona (Asociación Protectora de Personas con Discapacidad Intelectual o del Desarrollo) en León. La experiencia de confinamiento en el centro de Quintana, tras dar positivo por coronavirus, le ha cambiado la vida. Pero esa dura experiencia inicial, le ha ayudado a convertirse en una persona más fuerte.

Lejos de deprimirse, utilizó sus sentimientos de tristeza para crear algo nuevo. Ella escribe un libro. Otros compañeros suyos se han centrado en los trabajos manuales, colecciones... «al final toda esta experiencia les ayuda a apreciar más su normalidad, de la que a veces antes se quejaban», asegura Sara Aparicio, terapeuta ocupacional. Lorena quiere que su libro se titule El encierro de Lorena, donde muestra toda la experiencia vivida durante el tiempo obligado de aislamiento. «El momento más difícil fue cuando me encerraron», recuerda, «lloraba de pena, no podía tomar café ni relacionarme».

Talleres

Los usuarios de Asprona se han formado en liderazgo, sexualidad y habilidades sociales

Para hacer más llevadero el confinamiento Asprona de las personas con discapacidad —que aún están aisladas —ha puesto en marcha el proyecto Nos confinamos, servicios sanitarios, innovación y formación, que el Banco Santander acaba de reconocer con 5.500 euros. La iniciativa Covid-10 Tiempo de Juego-Santander’ desarrollada en colaboración con la Cope destina 200.000 euros a 36 organizaciones de toda España.

El proyecto de Asprona León es uno de los seleccionados este año. Asprona ha habilitado un piso propiedad de Asprona con ocho plazas, para que puedan usarlo alguna de las 170 personas que por protocolo sanitario, debido a la pandemia del Covid.19, deben estar en cuarentena y así evitar el contacto con el resto de los compañeros.

En el piso se llevarán a cabo acciones sanitarias de control; se facilitará el desarrollo de competencias de personas con discapacidad intelectual que viven en pisos tutelados o residencias de León gestionados por Asprona; se desarrollarán habilidades que potencien la autonomía emocional; sensibilizar sobre la importancia de realizar actividad física regular como medida para aliviar el estrés; aprender a llevar una alimentación variada y equilibrada; promover un conocimiento de la sexualidad como parte del desarrollo personal; ofrecer estrategias para un uso responsable de la tecnología; evitar el consumo de sustancias adictivas; y reducir la brecha digital.

Aislamiento

Asprona aún no ha recuperado toda su actividad y desescala poco a poco los servicios

Lorena soportó su confinamiento gracias a la escritura. Su experiencia la ha hecho más fuerte. «Todavía seguimos vivos, seguimos aquí luchando». Lorena reside en una de los recursos de Asprona desde el año 2007. Tiene una discapacidad intelectual y ha econtrado en la escritura su válvula de escape para soportar la cuarentena.

«Hemos intentado que el confinamiento sea lo más liviano posible para los usuarios», asegura el gerente de Asprona, Pedro Barrios. En esta dura etapa para todas las personas, de las que los usuarios de la asociación todavía no han recuperado la normalidad, los talleres y la formación online se han convertido en parte de la terapia de recuperación.

«Tenemos que ir poco a poco porque tenemos la responsabilidad de cuidar la salud de personas que son muy vulnerables», destaca Barrios.

Los usuarios han contado con la colaboración de la ciudadanía con la donación de tablets y material informático para el desarrollo de las actividades. «Hemos implementado cursos y talleres durante esta etapa». Formación sobre sexualidad, autogestión, prevención del coronavirus, habilidades sociales y autodeterminación. «Tenemos a dos personas que se están formando en liderazgo para que sean ellas las que luego encabecen la organización de todas las actividades».

Lorena ya encontró su camino. Ahora, superada la enfermedad, está en un piso compartido. «Sigo escribiendo. Acabo de empezar la tercer parte del libro. Espero que todo esto sirva para algo y pueda algún día publicar mis experiencias».

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