viernes. 02.12.2022

Tirando del badajo de León en la Unesco

Campaneros españoles tratarán de convencer de que sea declarado Patrimonio Mundial Inmaterial
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Joaquín Alonso Martín.JESÚS F. SALVADORES

El arte de tirar del badajo y crear sonidos ancestrales, el toque manual de campanas, encara la recta final para ser declarado Patrimonio Mundial Inmaterial de la Unesco. La cita crucial es el lunes 14 de noviembre en Madrid, en el Museo Lázaro Galiano. Y la decisión final, el 28 de noviembre en Rabat (Marruecos).

Campaneros de toda España darán testimonio oral y musical de la antigüedad, significado y arraigo del toque manual de campanas que se remonta a tiempos lejanos, según relata Antonio Ballesteros, de la Asociación Campaneros de Zamora.

La candidatura, que cuenta con el aval del reconocimiento de Patrimonio Cultural Inmaterial de España, en 2019, también ha sido respaldada por la Asociación de Campaneros de Villavante y la de Santa Marina de Torre, en El Bierzo.

Este mes

Madrid y Rabat acogen la fase final para que la Unesco reconozca el toque manual de campanas

«El Toque Manual de Campana es un lenguaje sonoro que ha funcionado a lo largo de los siglos como un medio de comunicación, cumpliendo un conjunto de funciones sociales para la comunidad: informar, coordinar, delimitar el territorio y proteger», señala el decreto que el 22 de abril de 2019 rubricó el entonces ministro de Cultura José Guirao.

Los toques de campanas, basados en el ritmo, han sido los encargados de organizar la vida comunitaria, de delimitar el tiempo y el espacio laboral, diario, festivo y de duelo. De ahí que exista, tanto en el ámbito religioso como en el civil, un amplio repertorio. Se trata de un lenguaje con una gran diversidad de formas y técnicas que han anunciado incendios, tormentas, rogativas, horas y acontecimientos del ciclo vital, y han regulado multitud de aspectos de la vida festiva, ritual, laboral y cotidiana.

Rockero de la tradición

Joaquín Alonso es conocido en Villarrín de Campos como «el Bruce Springteen de las campanas»

Más allá de manuales y decretos, el conocimiento de los toques de campanas reside en unas pocas personas que lo aprendieron en la niñez, cuando los elementos eléctricos no habían colonizado los campanarios. En algunos territorios, como Zamora, fueron pioneros en valorar estos saberes y extenderlos. En 1977 se iniciaron las exhibiciones en Villarrín de Campos.

En la provincia de León fue clave la aportación de Joaquín Alonso, oriundo de Villarrín de Campos y que durante décadas trabajó como cartero en Veguellina de Órbigo. Fue el fundador, en 1986, de la Escuela de Campaneros de Villavante, localidad donde germinó la semilla en muchos niños y que celebra un encuentro nacional de campaneros.

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Villabalter, con la maestría de Pedro Delgado, Grajal de Campos, Santa Marina de Torre y Campo, son otras de las localidades leonesas y bercianas que se han sumado a la sucesivas llamadas de Hispana Nostra que en 2018 aunó en una campanada internacional a territorios europeos desde Valonia a Flandes, desde Austria a Frisia, desde Ginebra a Lisboa y Oporto, desde Valencia a Liguria y desde Venecia a León y Zamora para reclamar el reconocimiento de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco coincidiendo con el Año Europeo del Patrimonio.

Otra localidad leonesa, Fresno de la Vega, conserva en la figura de Antonio Bodega, también octogenario, el tesoro de los toques manuales de campanas. La singularidad de este pueblo es que mayores y jóvenes se reúnen en el campanario la noche del 31 de enero al 1 de febrero para tocar a tente nube y espantar al renubero, el duende que fabrica las piedras en las nubes, para proteger los campos y cosechas.

En la localidad valenciana de Albaida, una de las comunidades más activas para obtener este reconocimiento, celebraron en septiembre un encuentro de campaneros con el embajador de España en la Unesco José Manuel Rodríguez Uribes.

Albaida conserva el Toque Manual de Campanas de manera diaria e ininterrumpida desde el siglo XIII y fue declarada «Capital Valenciana del Toque Manual de Campaneros» por el Consell de la Generalitat el 1 de octubre de 2021. Campaners d’Albaida, junto a Hispania Nostra y el Museu Internacional del Toc Manual de Campanes han sumado sus fuerzas a los campaneros zamoranos, leoneses y palentinos para conseguir el reconocimiento en la Unesco.

«La protección de los toques de campanas manuales no solo significa poner en valor y asegurar la continuidad de una sola tradición común, compartida entre los diversos pueblos de España, sino que, además, supone proteger cientos de sistemas locales de comunicación, con ciertas características compartidas por zonas, pero casi siempre únicos, al borde de la extinción», como subraya el decreto del reconocimiento en España.

«La falta de campaneros y sobre todo la falta de sensibilización hacia este fenómeno de comunicación casi único en cada lugar», son los motivos de que el toque manual de campanas esté en riesgo de desaparecer, apunta.

Embajadores de la Unesco de 24 países serán testigos de esta tradición en el centro de Madrid. Son representantes del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco de Angola, Bangladesh, Bptswana, Brasil, Burkina Faso, Costa de Marfil, República Checa, Etiopía, Alemania, India, Malasia, Mauritania, Marruecos, Panamá, Paraguay, Perú, República de Corea, Ruanda, Arabia Saudita, Eslovenia, Suiza, Uzbequistán y Vietnam. Asistirán también el director general de Patrimonio Cultural y Bellas Artes, Isaac Sastre de Diego, y el director de la Agencia Española de Cooperación Internacional, Anton Leis García.

Tirando del badajo de León en la Unesco
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