viernes 26/11/21

Estamos observando de forma puntual un número si bien limitado de vacunados con las dos dosis y con test de Ag positivos, por lo general asintomáticos. ¿Esto qué quiere decir? ¿Qué las vacunas comienzan a perder efectividad? ¿Qué alguna variante «sortea a la vacuna»? ¿Qué quienes fallamos somos nosotros? ¿Qué está fallando el sistema inmunológico? ¿O incluso puede ser normal? Intentaré dar respuesta a algunas de estas preguntas. No es fácil.

Que las vacunas pierdan efectividad (95%) no parece ser una causa. Cada día se habla más de la protección elevada y de la duración que se predice larga y duradera. Recomendadas para todos, para todas las edades, incluso embarazadas, bebes, pacientes oncológicos e incluso inmunodeprimidos.

Si parece que la variante delta nos está dando problemas, se compara su contagiosidad con la de la varicela y esto nos lo pone difícil. Este es un gran problema. Tendremos otras variantes. Por lo que precisamos «ganar tiempo». Que fallamos nosotros, no. Quienes han fallado han sido nuestros gobernantes. Se ha fallado en el ritmo de vacunación de 40 años para abajo. Con sus decisiones se creó una quinta ola con contagios de alta clase. Bueno, también los pobres se infectan pero no yendo de copas. La población española afortunadamente (esto nos diferencia positivamente de países como Alemania, Francia, Reino Unido que se manifiestan públicamente en contra de la vacuna) está muy concienciada de que debe vacunarse y salvo casos raros de personajes que no toleran la decadencia natural de su pérdida de popularidad, la mayoría de los españoles somos pro-vacuna. Aún así, los hospitales se llenan de negacionistas y de simples que dicen «no», sin poder razonar la causa de su decisión.

Se ha  fallado en el ritmo de vacunación de 40 años para abajo. Con sus decisiones se creó una quinta ola con contagios de alta clase. Bueno, también los pobres se infectad pero no yendo de copas

Si acaso un leve fallo porque casi todos estamos «concienciados» de la vacunación, pero no lo estamos de nuestra «responsabilidad» al menos la colectiva. Estamos de acuerdo en vacunarnos, y en «ir de vacaciones» pero no de sacrificarnos. Nos situamos en la paradoja de tener el record europeo de vacunados y también el record de contagiados. No fue una buena decisión quitar las alertas, ni quitar las mascarillas, ni liberar determinadas restricciones en la movilidad. El resultado es que las cifras de contagiados están colapsando los hospitales y UCI y esto en el periodo álgido vacacional de los sanitarios… y de los demás.

No falla el sistema inmunológico. Podemos ser inmunes al virus, pero también capaces de propagarlo. A las vacunas debemos pedir, eficacia para prevenir enfermedades graves y muertes, pero no que sean un «escudo» total contra el coronavirus. El mensaje sigue siendo que si estás vacunado, estás protegido y que no tendrás una enfermedad grave, ni te hospitalizarán, ni morirás», o que ocurrirá excepcionalmente, pero sí te podrás infectar y puedes ser además parte del «mecanismo de trasmisión del virus. A las vacunas debemos ayudarlas incluso después de haber sido vacunados, por nuestro interés y por el de los demás. ¿Cómo? Con las medidas preventivas que ya conocemos.

Los casos de infección en vacunados no deben interpretarse como que las vacunas no funcionan, el éxito de la vacuna se basa en la «prevención». Las vacunas no son «esterilizantes» y podemos ser vehículo de trasmisión de la enfermedad.

Ya sabemos pues que personas vacunadas, pueden contraer infecciones que en su mayoría serán asintomáticas o leves. Ignorar esto, ha supuesto una sorpresa para muchos vacunados, que asumen por el hecho de haber puesto su vacuna, que están completamente protegidos. No conocen lo que es una vacuna. Las vacunas son productos farmacéuticos elaborados a partir de microorganismos (como el covid) que se administran a las personas para generar inmunidad activa y duradera contra una enfermedad estimulando la producción de defensas (Anticuerpos-Ac).

La dosis (del virus) a la que nos exponemos es muy importante. Una persona vacunada expuesta a una dosis baja del virus puede no infectarse nunca, o hacerlo de forma leve. Una persona vacunada expuesta a cargas virales altas de la variante delta tiene más probabilidades de ver superadas sus defensas inmunitarias. Que una persona vacunada llegue a infectarse depende del nivel de Ac generados tras la vacunación, de la potencia de esos Ac contra la variante y de si el nivel de Ac en la sangre de la persona ha disminuido desde la inmunización.

En cualquier caso, las defensas inmunitarias proporcionadas por las vacunas deberían reconocer el virus poco después de entrar en contacto con él y destruirlo antes de que se produzcan complicaciones de importancia. No siempre se consigue, es obvio.

Disponemos además de una inmunidad de «reserva», un ejército presto a la lucha es la inmunidad celular vehiculada por los linfocitos T que será muy importante en la lucha.

Recordar que la eficacia de las vacunas no es del cien por cien, esta es una expectativa demasiado alta y no alcanzable. Sabemos, que dependiendo del tipo de vacuna que nos inoculen, la eficacia oscila entre el 65 y el 95% en los ensayos. Su eficacia es mayor en la vida real afortunadamente.

Asimismo debemos comenzar a ser conscientes de que la Inmunidad de Rebaño la hemos contextualizado como un número concreto, hasta le hemos dado una cifra (70%) y no debe ser así. La IR es un objetivo a conseguir de forma gradual. En estos momentos puede situarse entre el 90-100%. Es algo así como que cuantas más vacunas se pongan y más personas sean inmunes por haber sufrido la enfermedad, más difícil lo tendrá el virus. Debemos tender al 100%, y además utilizar las medidas preventivas de sobra conocidas de momento ¡siempre!

Se anuncia una tercera dosis que ya se está aplicando en algún país de «buen» poder adquisitivo. De momento empezaremos a pagar por las vacunas al uso más de lo acordado en principio. Hemos creado un monopolio con Pfizer y Moderna (que caerá) y no sabemos qué intereses ocultos habrá detrás de estas «decisiones», aunque nos los imaginamos. De momento deberemos adaptarnos porque nos interesa. Son buenas.

Las vacunas previenen, no esterilizan
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