Las juntas vecinales de Gistredo que amparan el plan eólico de Repsol alegaron contra otros parques similares en la sierra
En noviembre de 2022, se opusieron al desarrollo de los proyectos Acario y Tureno en los municipios de Igüeña, Noceda y Toreno por la proximidad a dos núcleos de población y el valor ambiental de la zona, entre otras justificaciones

La Sierra de Gistredo y Quintana de Fuseros en una imagen cedida por Ángel Molinero.
Las mismas juntas vecinales que han firmado a favor de la construcción de los parques eólicos proyectados por Repsol en la Sierra de Gistredo y el Alto Sil, formularon alegaciones conjuntas, en octubre de 2021 y enero de 2022, oponiéndose a la concesión de la autorización previa y el estudio de impacto ambiental solicitados por otra multinacional energética para los parques eólicos Acario y Tureno, de 54 megavatios de potencia cada uno y en la misma zona, dentro de los municipios de Igüeña, Noceda y Toreno.
Los pedáneos de Quintana de Fuseros, Colinas del Campo de Martín Moro Toledano, Igüeña, San Justo de Cabanillas, Noceda y Robledo de las Traviesas -algunos de los cuales se mantienen en el cargo- obraron administrativamente para tratar de detener el desarrollo de ambos parques (rechazados por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico el pasado año) y lo hicieron defendiendo el valor ambiental de la zona -especialmente en lo relativo a la avifauna- y también denunciando la proximidad de algunos aerogeneradores a dos núcleos de población que, además, no son ninguno de los suyos, sino Villar de las Traviesas y Pardamaza. Se trata de dos localidades pertenecientes a Toreno, un municipio que ya acota en sus normas urbanísticas la implantación de este tipo de instalaciones.
La distancia con núcleos de población
Los argumentos expuestos en ese escrito de alegaciones firmado por los presidentes de estas juntas vecinales hace poco más de dos años (cuando ya estaban en marcha los estudios para los proyectos de Repsol), se pueden aplicar también en el caso del parque eólico Alto Bierzo-Sil, que afecta a los municipios de Igüeña, Noceda y Páramo del Sil. En el caso concreto del pueblo de Quintana de Fuseros, el proyecto elaborado por el promotor ubica el aerogenerador más próximo a un kilómetro de distancia y el más alejado, en línea recta, a 3,7 kilómetros, según las mediciones realizadas por los colectivos vecinales y conservacionistas que rechazan su instalación. Dos de los 20 molinos, denuncian algunos vecinos, están literalmente "encima" del pueblo.

Ubicación de un aerogenerador del parque Alto Bierzo-Sil en Quintana de Fuseros según la medición realizada por colectivos opositores en base a la documentación aportada por el promotor.
En su intento por paralizar la concesión de autorización a los parques Acario y Tureno, los seis pedáneos firmantes alegaron que "a pesar de que en el anteproyecto y en el estudio de impacto ambiental se señalen que las distancias (de los aerogeneradores) superan los mil metros, podemos comprobar que la realidad geográfica de las instalaciones que se proyectan incumple las distancias mínimas a poblaciones establecidas por parte de la Junta de Castilla y León". Se refieren al Decreto Ley 2/2022 que regula la autorización de proyectos de energía renovable y establece esta distancia mínima entre el núcleo urbano y cualquier elemento de la instalación de generación.
Ese mismo artículo del que se valen para defender su posición, el número 13 del citado decreto, también recoge que los proyectos renovables no serán autorizables en "terrenos incluidos en áreas críticas de las especies protegidas que cuenten con un plan de conservación o recuperación". El oso pardo y el urogallo cantábrico son dos de estas especies presentes en la Sierra de Gistredo y el Alto Sil y afectadas tanto por los parques Acario y Tureno como por los proyectos Alto-Bierzo Sil, El Páramo y Ampliación el Páramo que estas juntas vecinales sí aprueban.

Localización de otro aerogenerador próximo respecto a Quintana de Fuseros.
"Las competencias en materia de protección de ordenación del territorio y de protección del medio ambiente pertenecen a la comunidad autónoma de Castilla y León y esta protección de los valores no pude verse vulnerada", recoge el escrito de alegaciones que, en 2022, firmaron los pedáneos de estos pueblos de Noceda e Igüeña.
Zonas de especial protección de las aves
Otra de las alegaciones formuladas por las juntas vecinales se centró en que el estudio de impacto ambiental presentado por el promotor de los proyectos eólicos ya desestimados era "incompleto e insuficiente" y que las alternativas para el trazado propuestas "simplemente consisten en la modificación de la ubicación de alguno de los aerogeneradores y apoyos de la línea de evacuación y no son alternativas reales, ya que en realidad son una misma y única alternativa pero con ajustes mínimos para aparentar que estamos ante diferentes". Una afirmación que comparten quienes se oponen a la construcción de los tres parques eólicos de Repsol, que cuestionan la validez de los informes del promotor que valoran la presencia del urogallo y defienden que cualquier modificación del trazado de la instalación afectará a una espacio natural de igual valor.
También existe una relación directa entre la explicación ofrecida por los pedáneos a por qué las alternativas planteadas para el trazado de Acario y Tureno no eran asumibles y la que se le puede dar al proyecto Alto Bierzo-Sil y a los otros dos de Repsol en Gistredo y Alto Sil. Esta relacionada con la proximidad a zonas de especial protección de las aves. Los responsables de las seis entidades locales menores subrayan que en el desarrollo de proyectos de energías renovales hay que evitar espacios pertenecientes a la Red Natura 2000 y su entorno más inmediato (entre uno y cinco kilómetros para ZECs/LICs y entre dos y diez kilómetros para ZEPA).
Pues bien, en un radio de entre dos y diez kilómetros de los parques eólicos promovidos por Repsol y su infraestructura de evacuación se encuentran las Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y Zonas Especiales de Conservación (ZEC) Alto Sil, Sierra de los Ancares y Omaña.
"Los parques eólicos Acario y Tureno están completamente desvinculados de los intereses y necesidades de estas entidades locales menores, completamente descontextualizados y con un alto grado de incertidumbre", por lo que "nos oponemos totalmente a la solicitud de autorización previa defendiendo el interés preponderante y prevalente de estas entidades locales de seleccionar, dentro del proceso correspondiente, el proyecto que mejor se adapte a la situación de nuestros montes de utilidad pública", recoge también el escrito firmado por los presidentes de estas juntas vecinales, donde ya reconocen que "existen otras empresas desarrolladoras con interés en la implantación de un parque eólico en los montes de los que somos titulares acorde a los diversos intereses de estas entidades". Por qué unos parques eólicos sí y otros no cuando la zona es la misma, la Sierra de Gistredo, es la pregunta.
Dos molinos sobre la captación del agua de Igüeña
Otra de las denuncias vecinales que ha saltado en las últimas horas respecto a la implantación del parque eólico Alto Bierzo-Sil tiene que ver con la captación del agua para consumo humano del pueblo de Igüeña. Denuncian que dos de los 20 aerogeneradores proyectados están localizados justo encima de los arroyos de Las Silvas y de La Canal, que son de los que se capta y canaliza el agua que consume la población. En esta situación y ante la incertidumbre que genera el proyecto, hay temor a que esa instalación pueda afectar a la calidad de agua o a la infraestructura, ya que la captación se hace bastante arriba, no muy lejos de donde se ha planificado un aerogenerador.

Plano aproximado de la ubicación de uno de los aerogeneradores y las captaciones de agua.
La captación se hace bastante arriba, unos metros por debajo, en línea recta, de la ubicación prevista para uno de los molinos y cerca del segundo y en cada arroyo hay una caseta de decantación para retener los sólidos. La instalación continúa después hasta el depósito de Igüeña.