Reportaje | efe
Almacén temporal castellano
Herrera tuvo que sufrir en la campa de Villalar las críticas de los opositores a la instalación del ATC en la comunidad, mientras que López exhibió su candidatura

Más de 20.000 personas formaron parte de la fiesta en la campa de Villalar de los Comuneros.
La cercanía de los políticos tan sólo fue aprovechada, con fines reivindicativos, por numerosas colectividades afectadas por la crisis económica, trabajadores incursos en expedientes de regulación de empleo como los de la factoría de Nissan en Ávila y la plataforma ciudadana contraria a la instalación de cementerios nucleares.
El presidente del Gobierno autonómico, Juan Vicente Herrera, lo pudo comprobar de forma especial en la que ha sido su décima visita como máximo mandatario autonómico a la campa de Villalar, donde fue duramente hostigado, increpado y hasta insultado de forma grave.
A la puerta de la antigua iglesia de Santa María, donde ha visitado la exposición «Ritos y tradiciones de Castilla y León», coordinada por Joaquín Díaz y con fotos de Juanjo Albarrán, Herrera lanzó un mensaje de esperanza a los damnificados por la crisis económica, convencido de que Castilla y León tiene futuro con la clave de un «autonomismo útil, leal y cooperativo».
Ajeno a esa situación, incluso de los actos oficiales organizados por la Fundación Villalar, el líder de la oposición, el socialista Óscar López, se dedicó a promocionar su recién estrenada candidatura a la Presidencia de la Junta de Castilla y León, que incluso respaldó con su presencia el ministro de Fomento y vicesecretario general del PSOE, José Blanco.
En sintonía con su eslogan electoral, López exigió un «cambio puro» en Castilla y León que mejore las políticas del actual Gobierno en sanidad, educación, igualdad o agricultura, y advertido de la necesidad que tiene de un gobierno que «arregle los problemas de aquí», en lugar de «buscar culpables fuera».
Otro protagonista de la escena nacional presente en Villalar de los Comuneros fue el coordinador general de IU, Cayo Lara, quien durante su intervención pública culpó al «bipartidismo» protagonizado por el tándem PP-PSOE de los 4,5 millones de parados y de la corrupción. El bipartidismo «ha traído la corrupción, ha dejado a los chorizos en la calle y condenado a la gente honesta», manifestó antes de criticar que «los herederos del brazo armado del franquismo» sienten en el banquillo de los acusados al juez Baltasar Garzón.
La vertiente festiva, más popular, y enraizada con la tradicióntuvo su réplica a los políticos en la carpa y en el escenario donde, poco después del mediodía, se rindió un homenaje al escritor Miguel Delibes.