Un escaño que aún está por estrenar
Las Cortes no han registrado aún ninguna iniciativa popular.

Vista general del hemiciclo en un Pleno de las Cortes.
Hace ahora un año los grupos políticos de las Cortes acordaron una nueva normativa que flexibiliza los requisitos para la presentación en Castilla y León de una Iniciativa Legislativa Popular.
Casi doce meses después, el ‘escaño ciudadano’ sigue sin estrenarse, pese a que la protesta en la calle se ha elevado y en el Congreso la ley contra los desahucios promovida con más de un millón de firmas protagoniza el debate parlamentario. La pregunta que surge es si los posibles promotores conocen la ILP, si no se ha presentado ninguna por la complejidad del proceso o si se sienten representados en sus demandas con los asuntos que llevan los procuradores a la Asamblea autonómica.
En Castilla y León es más fácil y sencillo presentar ahora una Iniciativa Legislativa Popular. El número de firmas que se requiere es el uno por ciento del censo de las provincias, que equivale a unas 20.000 frente al registro de 25.000 que recogía la anterior ley, revisada y aprobada por consenso en junio de 2012. Otra novedad importante es que los promotores de una ILP pueden subir a la tribuna de las Cortes para defender su causa, que antes se hacía a través de los grupos y ellos eran los portavoces de la iniciativa.
Múltiples variantes
Los grupos políticos, en el objetivo de dar más participación a los ciudadanos en las Cortes, abrieron el abanico de materias que pueden presentarse a través de una ILP y permitieron que puedan versar sobre asuntos que hayan sido planteados en la Cámara por sus procuradores. Otro aspecto que se tuvo en cuenta fue el económico y se elevó en un 50 por ciento, hasta los 15.000 euros, la cantidad por la que el Parlamento compensa los gastos de los promotores de la iniciativa con el fin de que ninguna quede fuera.