Objetivo cumplido con la PAC
Castilla y León logra que se garanticen 925 millones anuales para el campo hasta . 2020 y que se avance para que los fondos lleguen sólo a los agricultores profesionales.
Objetivo cumplido. Pocas veces una reunión de trabajo de día y medio, aunque maratoniana e intensa, ha logrado resultados de esta envergadura: volver a casa con la cartera cargada con 925 millones de pagos directos para el campo de Castilla y León durante del periodo 2014-2020, el de vigencia de la nueva política agraria comunitaria (PAC).
La consejera de Agricultura y Ganadería de la Junta, Silvia Clemente, se mostró ayer muy satisfecha tras concluir la reunión de la conferencia sectorial de Agricultura que ha mantenido en Madrid con el ministro Miguel Arias Cañete y sus homólogos del resto de comunidades españolas para lograr un acuerdo sobre la distribución de las ayudas de la nueva PAC. «Estoy enormemente satisfecha con el resultado del trabajo», aseguró la consejera, que agregó que los principales objetivos de Castilla y León se han logrado. El primero, el de mantener al menos los 925 millones de euros que el campo de la Comunidad recibe actualmente de Europa, cantidad que se garantiza durante el periodo 2014-2020; y, segundo, el haber conseguido que el reparto de la PAC tenga un modelo uniforme para toda España «garantizando los recursos directos que llegan a nuestro territorio adscritos a pagos directos» y teniendo en cuenta las singularidades productivas de la Comunidad. «Esta decisión impide que salgan fondos desde Castilla y León a otras comunidades y que se puedan transferir fondos entre sectores productivos», indicó. Para ello, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (Magrama) propondrá un modelo de regionalización para aplicar las ayudas por comarcas agrarias, teniendo en cuenta los importes recibidos en éstas y considerando cuatro tipos de superficies: tierras de cultivo de secano, cultivos de regadío, cultivos permanentes y pastos.
Garantías
Pero no han sido las únicas noticias positivas de la sectorial. El acuerdo de ayer recoge otro asunto vital para Castilla y León: garantizar que las ayudas acopladas que estaban dirigidas a los sectores no contemplados en el texto de la reforma, especialmente la ganadería (la Comunidad ocupa los primeros puestos a nivel nacional en producciones ganaderas) tengan a partir de ahora una consideración prioritaria en estos pagos. La consejera remarcó también como logro el que las ayudas para la incorporación de jóvenes al campo dispongan de un 2% del presupuesto del primer pilar (pagos directos), lo que permitirá destinar 200 millones para rejuvenecer el campo y se mostró especialmente satisfecha del acuerdo alcanzado para definir la figura de agricultor activo y actividad agraria, de modo que se evite que haya fugas de fondos para los que no viven del campo. Para ello, se fijará una renta agraria básica y que esté sujeta a tributación, incorporando, entre otros requisitos, la cotización a la Seguridad Social que acredite que la actividad es real.