La Academia de Gastronomía y Everest editan un libro de legumbres
El 97% de la superficie de leguminosas con sello de calidad es de Castilla y León.

Silvia Clemente, en la Escuela de Cocina tras presentar el libro «Las legumbres de Castilla y León en la gastronomía del siglo XXI».
Editorial Everest y la Real Academia Española de Gastronomía presentaron ayer ‘Las legumbres de Castilla y León en la gastronomía del siglo XXI’, obra escrita por un equipo de expertos y con la participación de 19 cocineros de la región y otros seis de distintos lugares de España que pretende poner en valor la utilización de este alimento tan importante en la dieta mediterránea, más si cabe cuando en la Comunidad se encuentra el 97 por ciento de la superficie de legumbres amparada bajo figuras de calidad, con 6.000 hectáreas y 2.658 productores.
La Escuela Internacional de Cocina ‘Fernando Pérez’ de Valladolid acogió el acto, al que asistió la consejera de Agricultura y Ganadería, Silvia Clemente, cuyo departamento ha colaborado en la edición a través de la marca de garantía Tierra de Sabor. El libro está compuesto de recetas de algunos de los mejores cocineros españoles, aquellos que «mejor tratan la legumbre en la cocina», según explicó el presidente de la Academia Castellana y Leonesa de Gastronomía, Julio Valle. Se trata de un libro único y diferente sobre las legumbres, su importancia en la alimentación y aplicaciones gastronómicas.
Clemente recordó que la tradición y el renombre de las legumbres de Castilla y León ponen de relieve la importancia de este cultivo en la Comunidad tanto en cantidad como en calidad. La superficie total dedicada al cultivo de las leguminosas es en 2013 de 15.400 hectáreas, el 18 por ciento del total nacional, a las que se dedican 2.658 productores, 700 de ellos a las de calidad. La producción alcanza los 21 millones de kilos, la quinta parte del total nacional, y su valor económico supera los 11 millones de euros al año.
Por cultivos, Castilla y León ocupa la primera posición en la producción de judías secas, con cerca del 60 por ciento de la producción nacional. Es la segunda región productora de lentejas, misma posición que ocupa en la producción de garbanzos después de Andalucía.