Diario de León
Publicado por
ernesto escapa
León

Creado:

Actualizado:

La balanza es símbolo de la justicia y fiel del peso, porque al cabo de una leve oscilación equilibra el bamboleo y pondera contrastes. Eso hablando en plata. Pero estamos en tramo electoral y priman las trapacerías. Ha sido despejar un par de días el temporal y ya nos vemos envueltos en la batalla de las balanzas territoriales. A estos preparativos, y de paso para aliviar roces ministeriales, se supone que vino el martes a Valladolid la vicetodo Soraya Sáenz de Santamaría, que estuvo un rato de plática con Herrera en el colegio de la Asunción. Después, como tenía prisa de coger el Ave para volver a sus asuntos, ni siquiera compareció. Así que el balance facilitado por sus portavoces tampoco fue muy revelador. Quedan las imágenes públicas del encuentro, expresivas de una cordialidad recobrada, después de diversos roces y algún palmetazo. Pero lo dicho y nada viene a ser lo mismo.

Prácticamente, el único punto de encuentro fue el apoyo al Centro de la Memoria de Salamanca, que desde hace unos años se encuentra en fase de despojo. Y también la coincidencia en los recortes a la estructura administrativa, que según unos y otros se acompasan en la merma. Como se puede apreciar, asuntos apasionantes ambos dos. De los litigios con el energético Soria, con las bridas de Cañete o con los dicharacheros Wert y Montoro, ni palabra. Luego, hemos sabido que el canario seguía echando gasolina a los desafíos y después de golpear sin piedad a los valles del carbón (esta semana cerró la última explotación minera de Palencia), daba otra vuelta de tuerca a la Ciudad de la Energía de Ponferrada. Todo es machacar y machacar, así que mejor no escudriñar alrededor.

En cuanto a los acuerdos de ambigú, la pasada semana se renovó el patronato del Archivo de Salamanca sin que mediara no ya consulta, ni siquiera comunicación a los de aquí. Y el despojo prosigue a ojo de buen cubero, de manera que si son algo sensatos, al final de estos envíos mediterráneos (otras quinientas cajas van a salir en unos días), habrá que pasar el filtro y retornar parte de lo remitido. El investigador Policarpo Sánchez se ha hecho un nombre apuntando desvaríos. Sin embargo, ni palabrita se dijo de otro asunto cultural encallado desde hace dieciséis años: la extensión del Museo del Prado a Ávila. La ampliación del Louvre parisino a Lens atrajo en su primer año novecientos mil visitantes. El proyecto de Ávila empezó antes, pero no tiene pinta de que algún día vaya a concluir. Los franceses son centralistas, pero resueltos, mientras nosotros somos templagaitas. No hay más que mirar cómo se deteriora el Emperador esperando a sus afiladores.

El anuncio de coincidencia en la merma administrativa despertó el día después al socialista Villarrubia para decir que todo está como estaba y que cuidadito con quién se habla, porque existe una única negociación válida, que es la acordada por Herrera y él. O sea, que calma. Una tranquilidad imposible cuando hay elecciones para mayo. Pero la gestión de los agobios requiere un nuevo modelo de financiación. Y en ese trajín de las balanzas acabamos de entrar. Hace unos días, el malogrado Borrell puso luz a este enredo de las balanzas en conversación con la nacionalista Mónica Terribas. Porque hablamos de un engaño que cada cual construye a su gusto, tomando lo que conviene y orillando lo que lastra.

tracking