La Junta trabaja en un sello de calidad de la patata de Castilla León
Anuncia una interprofesional para estabilizar los precios del sector.

Jorge Morro y Luis Ignacio Lucas, ayer em Tordesillas.
La Junta, a través del Instituto Tecnológico Agrario, ya trabaja en una marca de calidad para la patata de Castilla y León, y aunque el director general de Industrias Agrarias y Modernización de Explotaciones, Jorge Morro, no dio ayer plazos sí avanzó que los técnicos están con la redacción de los pliegos técnicos. Al igual que ocurre con otros productos, se busca que el consumidor diferencie la calidad de la patata producida en Castilla y León frente a la de otros orígenes.
Durante el transcurso del primer Encuentro Nacional de la Patata celebrado ayer en Tordesillas, dio a conocer el plan estratégico del sector entre 2014 y 2020 que contempla también la creación de una organización interprofesional de cara a potenciar los mecanismos de estabilización de ingresos en explotaciones.
El nuevo plan, que da continuidad al anterior de 2010 a 2013, tiene como objetivo la profesionalización del sector, dando prioridad a los agricultores profesionales del cultivo y a los jóvenes de nueva incorporación. Los pilares del documento estarán asentados en la mejora de la formación; el apoyo a las explotaciones, a las industrias y potenciar las prácticas culturales ligadas con el medio ambiente y agricultura ecológica y el fomento de las actividades relacionadas en proyectos centrados I+D+i en el cultivo de la patata.
La Consejería de Agricultura y Ganadería, consciente de la relevancia de este cultivo en la Comunidad, puso en marcha el Plan Estratégico de la Patata 2010-2013 que tenía como principales objetivos estructurar el sector de la patata en Castilla y León para dar estabilidad y mejorar la competitividad del mismo a corto y medio plazo.
Una vez finalizada su vigencia se han ejecutado 37 actividades de las 41 previstas, lo que representa un 90 por ciento de todas las actividades propuestas. Entre las iniciativas que se han puesto en marcha destacan la creación de la Mesa Regional de la Patata de Castilla y León, el órgano de interlocución y diálogo entre todos los agentes implicados en la cadena de valor de este producto; la dición y distribución de boletines informativos al sector; la mejora en las técnicas de producción mediante proyectos de investigación; la modernización de las explotaciones (25,8 millones de euros en ayudas a 628 explotaciones de patata en tres años) y las ayudas a la inversión del sector (7 millones de euros a 40 proyectos de inversión en instalaciones industriales, que emplean patatas como materia prima).
También ha habido un fomento de las infraestructuras de almacenamiento, con el apoyo a las explotaciones y a las empresas que ha permitido la edificación de 18.810 metros cuadrados. Todo ello ha supuesto un aumento en la capacidad de almacenar patata en la Comunidad de 16.000 toneladas, un 6% más de la previsión inicial del plan. La Junta ha homologado el contrato para patata en fresco, de hasta 71.684 toneladas.