La Junta estima una vendimia en las DO de 243 millones de kilos
Lubiano destaca que el equilibrio enológico ha sido «perfecto».
Castilla y León es tierra de buenos vinos por su excepcional materia prima, que este año está llegando a las bodegas de las distintas zonas con Denominación de Origen Protegida, con un equilibrio enológico «perfecto» y unas condiciones sanitarias idóneas.
La calidad se une también a una cosecha muy abundante en producción, que la Junta estima en una primera aproximación en 243 millones de kilos, una cifra inicial que rondará el récord de la pasada campaña de 246,5 millones, sino lo supera, si las últimas lluvias engordan algo el fruto que queda por recoger sobre todo en la Ribera del Duero, aunque también en Arlanza y Valtiendas. En todo caso, la previsión de la Consejería de Agricultura es casi un 12 por ciento superior a la media del último quinquenio, que se sitúa en los 217,2 millones de kilos.
El subdirector de Calidad y Promoción Alimentaria del ITACyL, Antonio Lubiano, explicó a Ical, que la vendimia será «similar al récord del año anterior», con un descenso en Rueda, con 90 millones de kilos estimados inicialmente (ha cerrado con 98), cuando el año pasado se situó a la cabeza de las DO por primera vez en la historia con alrededor de 100; y un crecimiento importante en Ribera, que retornará como la principal zona productora, con más de 100 millones de kilos. Estas dos zonas de vinos, con 12.943 hectáreas y 21.843, en cada caso, asumen más del 80 por ciento de la producción total de estas zonas de calidad.
La Junta señala en sus estimaciones iniciales (a la espera del cierre oficial definitivo de las DO) que la vendimia crecerá un 35 por ciento en Arribes (1,1 millones de kilos); un 20,5 por ciento en Arlanza (1,25 millones); un seis por ciento en Tierra del Vino de Zamora (850.000); por encima del tres por ciento en Bierzo (16 millones), Cigales (8,5) y Toro (19,5); y será similar en Tierra de León (4,5). Por el contrario, descenderá un 27 por ciento en Valles de Benavente (800.000 kilos); un diez por ciento en Sierra de Salamanca (250.000) y un ocho por ciento en Valtiendas (300.000), siempre según los datos provisionales del Ejecutivo.
Lubiano resaltó que la vendimia va muy adelantada y es probable que esté prácticamente concluida el 20 de octubre, con cifras «muy parejas» a las del año pasado, para una superficie similar, con 48.733 hectáreas (48.668 en 2013), con una ligera subida en Rueda. En cuanto a las fechas de inicio de la vendimia en las diferentes DO, aseguró que en mayor o menor medida han sido las «óptimas», porque las condiciones han permitido a los viticultores esperar hasta que el fruto alcanzara un «equilibrio».
Antonio Lubiano, incidió en que las últimas lluvias han aumentado el peso de las bayas lo que elevará las previsiones de la Junta. Un agua que «las viñas estaban deseando, tras la sequía del verano, aunque las plantas tenían reservas». Eso si, si en cantidad las cifras estarán parejas, Lubiano dejó claro a Ical, que la vendimia de 2014 será «mejor en calidad a la del año pasado, cuando las lluvias a partir de septiembre fastidiaron y hubo brotitis». Este año, sin embargo, las condiciones han acompañado y las últimas lluvias no pillarán a los cultivadores desprevenidos.