La Junta exige la cabeza de Soria
El portavoz del Ejecutivo autonómico rechaza las acusaciones del ministro, le vuelve a llamar «arrogante» y cree que por su gestión del carbón y los resultados de Canarias «debe dimitir o ser cesado» por Rajoy

De Santiago Juárez
El consejero de la Presidencia y portavoz en funciones de la Junta, José Antonio de Santiago-Juárez, consideró ayer que el ministro de Industria, José Manuel Soria, «ha dado motivos suficientes para dimitir o ser cesado» tras los acontecimientos de los últimos días y los resultados de las elecciones autonómicas en Canarias, «donde no hay minas y ha perdido el 50 por ciento de los votos, dejando al PP destrozado y lo ha hundido más».
El primer aviso ya lo dio el pasado lunes el propio presidente, Juan Vicente Herrera, que achacó la debacle sufrida en León a la «arrogancia» de la gestión del ministro. Pero la indignación del Ejecutivo autonómico tocó el máximo tras ver que Soria rechazó cualquier responsabilidad en los malos resultados populares de la autonomía y contestó que también los habían tenido en otras provincias de Castilla y León.
Ayer, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno de Castilla y León, De Santiago-Juárez criticó la gestión del ministro de los problemas del carbón que afectan a las cuencas mineras de León y Palencia y le acusó de dejar «destrozado» al PP de Canarias.
El portavoz comparó los resultados electorales logrados por el PP en Castilla y León, en concreto en las provincias aludidas por el ministro, como Soria y Segovia, y los cosechados por este mismo partido en Canarias, donde «no hay minas».
En opinión del portavoz, el ministro volvió a contestar a los intereses de Castilla y León de forma «soberbia y arrogante» y mostrando un «desconocimiento claro de lo que había pasado en las elecciones».
El político canario habló de que en Soria y en Segovia no hay minas y que allí el resultado del PP también había sido malo, a lo que ayer el portavoz en funciones de la Junta contestó que «no tenía ni idea» de lo que había ocurrido en las elecciones autonómicas y municipales.
De Santiago-Juárez detalló que en Soria el PP mantiene los mismos procuradores autonómicos que la anterior legislatura y en Segovia se ha perdido uno. «Donde no hay minas es en Canarias, y ahí el PP sí ha perdido el cincuenta por ciento de los votos», zanjó.
El portavoz del Ejecutivo consideró que la pérdida de apoyos del pasado domingo tiene «distintos y muchos factores», pero le parece «evidente» que en la comarca leonesa del Bierzo y en la provincia leonesa en general se ha producido una «pérdida importante de procuradores».
Sin embargo, De Santiago-Juárez defendió que, más allá del intercambio de opiniones sobre la responsabilidad en el resultado electoral, «lo prioritario es que se solucione el problema de la minería porque detrás de esto hay personas que lo están pasando muy mal y sufriendo mucho».
Sobre Herrera y Tudanca
El portavoz en funciones de la Junta apoyó también las declaraciones del presidente en funciones, Juan Vicente Herrera, sobre el resultado y las consecuencias de las elecciones del pasado domingo, aunque añadió que quizás él hubiera sido «más duro».
«Con el carácter que yo tengo, a lo mejor hubiera sido más duro», confesó ayer De Santiago-Juárez en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno de Castilla y León, aunque sin concretar en qué sentido.
El portavoz afirmó también que los ciudadanos le han dicho a su partido «muy clarito» que quieren «que siga gobernando, pero no con mayoría», por lo que, en su opinión, esta circunstancia obliga a «retocar» tanto el programa electoral como a reflexionar sobre quién debe encabezar el futuro Gobierno.
El portavoz también criticó que el candidato socialista, Luis Tudanca, se presentara en la noche electoral «casi casi como el futuro presidente» a pesar de estar «desangrándose de votos» y, en cambio, no hiciera «ni el esfuerzo de descolgar el teléfono para felicitar al ganador...un gran estadista», ironizó.
«Es imposible de entender que el PSOE pierda las elecciones con los peores resultados de su historia y esté satisfecho; ni como psiquiatra lo entiendo».