Amador quiere ir en el Guinness

david arranz
Las Casas del Conde es un pequeño municipio de la provincia salmantina que con solamente 50 habitantes censados y unos 30 viviendo en su casco histórico. En sus, apenas dos kilómetros cuadrados de superficie y ya a las afueras del pueblo, junto al Vía Crucis, se encuentra la casa, más bien museo, de Amador Hernández, que gracias a su don, se ha convertido en un lugar de peregrinaje de turistas.
Este frutero de profesión se ha marcado como meta entrar en el Guinness de los récords con más de 5.000 cucharas talladas que cuelgan del techo de su taller.