El acusado de matar a un joven en Las Navas se declara culpable
La Fiscalía le pide una pena de 19 años de cárcel, mientras la acusación particular quiere 25.

Francisco Javier García Organista, al inicio del juicio que comenzó ayer en Ávila. RAÚL SANCHIDRIÁN
efe | ávila
Francisco Javier García Organista, acusado de matar al joven Sergio Martín, en Las Navas del marqués (Ávila), en marzo del año pasado, se declaró ayer culpable de estos hechos por primera vez y ante la sorpresa de todos los presentes en el juicio con jurado. Al acusado se le imputa un delito de asesinato y se enfrenta a una petición de pena de 19 años de cárcel por parte del Fiscal y de 25 por la acusación particular.
Tras la configuración del jurado popular, el juez introdujo el caso y preguntó al acusado cómo se declaraba, a lo quecontestó «culpable». «El primer sorprendido soy yo, porque hasta el momento no lo había hecho», reconoció el Ministerio Fiscal, quien recordó que el acusado, que permanece en prisión provisional, comunicada y sin fianza, había dado hasta «cinco versiones diferentes de los hechos».
Tras las intervenciones del fiscal y la acusación particular, que además de a la familia ejerce la acusación popular en nombre del Ayuntamiento navero, el acusado sólo quiso responder a las preguntas de su defensa, que previamente se dirigió a los nueve integrantes del jurado popular para decirles: «Les puedo asegurar que Francisco Javier no es un asesino». «La muerte de Sergio no es más que un error terrible, causado por un arrebato que anuló su voluntad —la de Francisco Javier—», sostuvo uno de los abogados defensores.
Al final de su declaración, el acusado se mostró «arrepentido» y pidió «perdón» a la familia y amigos de Sergio Martín, así como a su propia familia, y reconoció que se sentía «aliviado» tras reconocer la autoría. El acusado sostuvo que no había reconocido hasta ahora la autoría de la muerte de Sergio «por miedo» a su propia familia y a la del fallecido, que murió con 23 años el 17 de marzo de 2015 en el paraje «El Tejo», situado en Peguerinos (Ávila). Según su relato, fue hasta allí en su coche con el joven, después de encontrarse de forma «casual» en el polideportivo de Las Navas junto a otros amigos, entre los que se encontraba la que hasta entonces y durante los dos últimos años había sido su pareja y en aquel momento lo era de Sergio.
El acusado dijo que Sergio se subió al vehículo de forma «voluntaria» para «aclarar» la relación con esa chica y después se dirigieron a su casa porque el fallecido quería ver un perro que tenía. Una vez allí, se desplazaron al cebadero de la explotación ganadera que tiene la familia para ver el perro y comenzaron a «discutir» por la relación de Sergio con la que había sido la novia del acusado.
Este explicó que se puso «nervioso», ya que no le sentaron bien determinados comentarios que sobre ella realizó su actual novio. «No sé cómo pasó y le di un golpe, perdí la cabeza», ha relatado Francisco Javier García Organista, que admitió que se asustó y abandonó el cuerpo, regresó al pueblo y mas tarde a su casa, donde cenó, vio el fútbol y se fue a acostar, aunque no pudo dormir porque «era imposible».
Fue entonces cuando volvió al cebadero donde había dejado el cuerpo y lo trasladó arrastrándolo hasta el lugar en el que lo enterró y lo quemó, aunque rechazó esto último, ya que según su versión lo que quiso quemar fueron los guantes que utilizó, pero las llamas «se extendieron» e intentó sofocarlas.