Integrantes de La Molinera dicen que «ocuparán» el BIC durante muchos años
Efe | VALLadolid
Sobre la fachada de la histórica fábrica de harinas ‘La Perla’ en Valladolid, de propiedad privada y más tarde convertida en hotel, hoy cuelga un letrero: ‘Común es el sol y el viento y común será La Molinera’, un «proyecto de muchos años» que pretende convertir este BIC que era una «escombrera» en un «centro social».
Después de que la semana pasada una asociación civil autodenominada La Molinera decidiera allanar y ocupar el edificio declarado como Bien Interés Cultural (BIC), máxima protección patrimonial a un inmueble, que entre el 2008 y el 2017 había funcionado como un hotel de cinco estrellas, ayer sus nuevos moradores abrieron las puertas al público y a los medios.
Antes de entrar en un soberbio edificio que aún conserva muchas de sus puertas y ventanas tapiadas con bloques de chapa, el portavoz de la asociación, Javier Lázaro, expresó a los medios de información los motivos por los que La Molinera decidió «ocupar» un bien patrimonial que estaba en manos privadas. Esta asociación formada por cerca de cuarenta personas, muchas de ellas jóvenes entre los 18 y 25 años, considera que el dueño del edificio ha hecho «dejación de funciones» en su labor de mantener adecentado el inmueble, que ha permanecido abandonado desde que cerrara sus puertas de forma repentina el 2 de enero de 2017.
Durante todo este tiempo, el edificio construido sobre el tercer salto de agua de la dársena del Canal de Castilla en Valladolid ha sido objeto de «numerosos actos vandálicos» que provocaron que cuando el pasado 29 de junio los integrantes de La Molinera accedieron a él se encontraran con una «escombrera» llena de «moho, heces y restos orgánicos en descomposición».
En estos siete días que estos nuevos moradores del edificio llevan habitando en él se han dedicado «las 24 horas del día» a realizar labores de limpieza y desinfección.