El astronauta Pablo Álvarez responde a las dos preguntas más descaradas de Broncano: "¿Sexo? Ha sido un mal mes. ¿Dinero? Entre 500.000 y 50.000 €"
El astronauta leonés responde sin líneas rojas a las dos preguntas más peliagudas del programa: dinero y última relación sexual

Pablo Álvarez, en el programa de Broncano.
Este lunes, La Revuelta se elevó a nuevas alturas… ¡al espacio! Y es que el astronauta leonés Pablo Álvarez, el segundo español en la historia en embarcarse en una misión espacial, estuvo de invitado en el programa de David Broncano para contarle algunos de los secretos más “extraterrestres” de su trabajo. A sus 36 años, Álvarez es el único astronauta español activo en este momento, lo que le convierte en una verdadera rara avis. “¡Solo él hace esto en todo el país!”, exclamaba Broncano, con razón.
Y sacó el lado más desconocido y divertido del astronauta leonés, quien respondió con su sutileza habitual a las dos irreverentes preguntas que Broncano hace a cada invitado: cuánto dinero tiene en la cuenta corriente y cuándo fue la última vez que tuvo relaciones sexuales.
A la primera pregunta, Pablo Álvarez le respondió que la agencia para la que trabaja paga bien. Y desveló algo muy curioso: todos cobran lo mismo. Da igual que salgas al espacio que manejes un ordenador. El leonés declaró que en cuenta corriente había "menos de 500.000 euros y más de 50.000".
“En la ESA nos cuidan bastante bien. En el espacio no gastas un duro. ¡Ni podemos pedir comida a domicilio!”, explicó, para luego añadir con una sonrisa: “¿Sexo? Ha sido un mal mes, con tanta preparación de supervivencia”.
El astronauta aseguró que "no sería algo fácil" mantener un encuentro sexual en la estación espacial. Incluso, entre risas, aseguró que lo había preguntado a un compañero. Del mismo modo que garantizó que desde Houston no sería bien visto un simple beso entre astronautas.
El ingeniero aeronáutico, que se convirtió en astronauta de la Agencia Espacial Europea (ESA) en 2022, junto a la también leonesa Sara García, compartió detalles de su rigurosa formación y sus futuras misiones. Entre risas y anécdotas, Álvarez reveló que viajaría al espacio antes de 2030, pero no sin antes hacernos soñar con un regalo muy especial: ¡una placa solar del telescopio Hubble! Eso sí, con un impacto de meteorito y todo, para añadirle un toque de autenticidad intergaláctica.
En cuanto a la preparación física para los paseos espaciales, el astronauta explicó que tener que ponerse un traje de 145 kilos no es exactamente lo más cómodo. “Es como una sauna, pero con la gravedad de Marte”, bromeaba Álvarez, mientras nos contaba lo complicado que es salir de la nave espacial solo para conectar un cable o poner un panel solar. Y, claro, Broncano no dejó pasar la oportunidad para preguntar si alguna vez le ha tocado hacer labores de fontanero en el espacio. “¡Sí! En la estación espacial también se pasan la aspiradora y reparan el baño si se estropea”, dijo Álvarez, dejando claro que en el espacio no hay trabajo pequeño.
Pero no todo fue ciencia, también hubo espacio para el humor. El astronauta contó cómo le llegan mensajes de terraplanistas que le piden explicaciones sobre su cabello (¿será una teoría de la gravedad capilar?). “Me escribieron que con mi pelo no necesito laca para simular la falta de gravedad”, explicó entre risas.
En resumen, una entrevista que no solo hizo despegar la conversación hacia las estrellas, sino que nos dejó claro que, si bien el espacio es un lugar lleno de desafíos, también hay tiempo para reírse y disfrutar de las pequeñas cosas, incluso en órbita.