Rechazo de toda la oposición al decreto-ley de la Junta frente al riesgo de incendios
Los grupos achacan a Quiñones que «traslada la responsabilidad» a los ayuntamientos

Alfonso Fernández Mañueco y Juan Carlos Suárez Quiñones, ayer en el hemiciclo de las Cortes.
Todos los grupos de la oposición en las Cortes de Castilla y León votaron ayer en contra del decreto-ley de medidas urgentes frente al riesgo de incendios forestales planteado por la Junta, ante la perspectiva compartida por PSOE, Vox, UPL-Soria Ya y Grupo Mixto de que el Gobierno autonómico pretende «trasladar la responsabilidad» a los ayuntamientos. Además, los grupos también justificaron su voto en contra, con el que quedó derogado el decreto-ley frente al riesgo de incendios, en que todos los sectores afectados por las medidas están en contra de las mismas, mientras que la Junta, a través del consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, justificó la urgencia del texto por suponer «la única oportunidad para dar más protección y seguridad a los ciudadanos ante los incendios de la próxima temporada».
Precisamente fue Suárez-Quiñones quien realizó la defensa del Decreto-Ley de medidas urgentes frente al riesgo de incendios forestales en el Pleno celebrado hoy, en el que aseguró que el documento introduce «importantes modificaciones» en las leyes de montes, de patrimonio natural, de urbanismo y de carreteras para lograr una mayor eficacia en el operativo de lucha contra incendios.
Reformas «necesarias y urgentes que no cabe hacerlas más que con este instrumento legal habida cuenta del fin de legislatura», apuntó Suárez-Quiñones, que tras revisar el articulado del Decreto-Ley, advirtió que supone «la única oportunidad para dar más protección y seguridad a los ciudadanos ante los incendios de la próxima temporada».
Incidió en la necesidad de aprobar este documento el procurador «popular» Alberto Castro, que calificó la iniciativa legislativa como «excepcional» ante los grandes incendios del pasado verano en el noroeste de Castilla y León, y aseguró que el texto está basado en «datos técnicos».
Además, y dirigiéndose a los grupos, consideró «malintencionadas» las declaraciones que aseguran que los fuegos del pasado verano se hubiesen apagado antes si se hubieran tomado las medidas propuestas por la oposición, y recordó que los incendios «son provocados» en el 80 por ciento de los casos, algo que «nada tiene que ver con la acción legislativa».
Sin embargo, el socialista Pedro González Reglero mostró la postura en contra de su grupo, en primer lugar porque el Decreto-Ley fue defendido por Suárez-Quiñones, que «debía haber dimitido» hace meses pero que «sirve de parapeto al presidente». Señaló asimismo que con el texto «se han ignorado los informes de los servicios jurídicos» de la propia Junta, y calificó el documento como «una reforma estructural encubierta» bajo la excusa de la «urgencia».
«Tiempo han tenido pero no lo han presentado», criticó el procurador socialista, que señaló asimismo que la presentación ahora responde al objetivo de la Junta de llevarlo a las Cortes como Decreto Ley y evitar que se puedan presentar enmiendas. «Si aceptamos esto, no hay tiempo material», reseñó, planteando que el Gobierno autonómico «ha jugado sucio». Además, consideró que Junta «no ha escuchado a nadie».