Jesús Caldera: «Las empresas necesitan tener más formados y cualificados a los trabajadores»
El Gobierno pide la implicación de la Junta en el plan de apoyo textil
El proyecto incluye medidas laborales y estará dotado con más de 800 millones de euros
Los ministros de Trabajo e Industria, Jesús Caldera y José Montilla, respectivamente, y representantes sindicales del sector textil pidieron ayer la implicación de la Comunidad Autónoma en el desarrollo del plan de apoyo al sector textil y de la Confección presentado en Béjar (Salamanca). El proyecto representa la primera iniciativa de respaldo global a este sector productivo, incluye medidas industriales, laborales y sociales y estará dotado con más de 800 millones de euros. Caldera insistió en la necesidad de «caminar de la mano» dentro del respeto a las competencias con el fin de conseguir que los «desafíos» que plantea la liberación del sector en lugar de perjudicar, beneficien. En este sentido, invitó al presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, a que se adhiera a este proyecto al tiempo que reconoció que le «consta» que el dirigente regional «tiene voluntad de estudiarlo y llevarlo al Consejo de Gobierno». Por su parte, Montilla apuntó que el plan de apoyo al sector textil contempla «todos los aspectos» que afectan a este sector productivo con el objetivo de emprender las acciones necesarias para solucionar sus problemas. Desde su punto de vista, se trata de acciones «imprescindibles» que sólo darán su fruto «si todos trabajan de común acuerdo, coordinando esfuerzos». Primer plan global El ministro de Trabajo afirmó que el plan de apoyo al sector textil y la Confección es el primer proyecto «global» que elabora un Gobierno para respaldar a este gremio y aseguró que pretende garantizar la competitividad de las empresas del sector ante los desafíos que plantea la liberalización del comercio textil. Según precisó, el Gobierno ha diseñado este proyecto guiado por la convicción de que «la competitividad de la economía y las empresas no puede centrarse en la rebaja de los derechos de los trabajadores, sino en lograr que los bienes y servicios que ofrece sean de calidad». En este sentido, aseguró que «el Gobierno está convencido de que el sector textil tiene futuro» y por ello movilizará más de 800 millones de euros en el desarrollo de este proyecto, de los que 140 millones se destinarán a medidas laborales diseñadas para corregir los efectos negativos de la liberalización. Al mismo tiempo, el ministro de Trabajo insistió en que el plan se basa en la idea de no perder más capital humano y en que «las empresas no necesitan siempre descargarse de los trabajadores, sino tenerles más formados y cualificados para acompañar al proceso de modernización».