| Crónica | En contra de los vecinos |
«No seremos otro Chernobil»
Los 204 habitantes de este pequeño pueblo, que cuenta con 39 kilómetros cuadrados repletos de bosques, no quieren un cementerio nuclear, aunque reconocen la situación de abandono
La localidad de Peque ha visto rota su tranquilidad habitual con la decisión tomada por su alcalde, Rafael Lobato, de solicitar información para albergar el futuro cementerio de residuos nucleares de todo el país en el término municipal y que proyecta la Administración central. Los 204 habitantes de este pequeño pueblo, que cuenta con 39 kilómetros cuadrados repletos de bosques de robles, castaños y encinas, contemplan sorprendidos como, de repente, son noticia por un tema que ni ellos mismos entienden totalmente. Las calles del pueblo se van convirtiendo en el mejor lugar para debatir entre todos la decisión de su máximo representante, que en general rechazan de forma tajante. «Yo lo veo mal. No me gustaría que trajeran nada de esto ni para este pueblo ni para los de alrededor y más cuando en todos los sitios los están quitando y la gente no los quiere», señala Feliciano Simal, vecino que habitualmente reside en Alemania aunque espera la llegada de la jubilación para regresar al pueblo que tuvo que abandonar a los 17 años. La opinión de Simal la comparte Fernando Martínez quien manifiesta rotundo que está totalmente en contra «porque en Peque no vamos a ser el segundo Chernobil. Se acuerdan de nosotros para hacer semejantes cosas y para lo demás no existimos». En algo están de acuerdo todos los vecinos y es en la multitud de carencias y la situación de abandono que sufren. «No se lo que es un cementerio nuclear pero queremos ir a Zamora y no tenemos un triste autobús para poder salir al empalme», afirma José Álvarez, que llega con su bicicleta cargada de hortalizas.