No pasan los coches

La puerta de la muralla llamada Puerta Obispo.
El argumento puede resultar ahora absurdo e increíble, pero lo cierto es que Puerta Obispo (una de las puertas de la muralla), se derribó en 1910 para conseguir una avendia amplia (la calle Ancha) y que el coche de algún potentado local pueda pasar sin dificultad. La imagen del historiador Gómez Moreno refleja la espectacularidad de esta espléndida puerta medieval.