Felipe
El invento del maligno josé javier esparza
Van a hacer una tv-movie -”o sea, una película para televisión-” sobre Felipe González. Se llamará Isidoro , que es, como se recordará, el alias político del personaje. La idea se le ha ocurrido a Toro TV, la filial de Sony Pictures Entertainment para Italia y España. Aún no se sabe qué cadena la emitirá, pero, de momento, la historia la están escribiendo Joan Potau y Carlos Martín. Joan Potau es un ya veterano director, guionista y actor del audiovisual español, con abundadísima presencia en nuestra pantalla y claramente adscrito a la onda progre institucional. En cuanto a Carlos Martín, si no me equivoco trabajó en los guiones de Mortadelo y Filemón . Los dos son profesionales de acreditada solvencia, como suele decirse. O sea que seguro que hacen una buena película. Lo que no sé es si conseguirán hacer un retrato interesante, que merezca la pena y que dure en la memoria más allá de su día de emisión. Sin duda Felipe González merece una película: es un señor que ha gobernado España durante casi catorce años, que suscitó enormes esperanzas y también amargas decepciones, y que en su balance deja un agudo contraste de sombras -”algunas particularmente siniestras-” y luces. Ahora bien, me pregunto si de verdad es posible hacer una película sobre él y que la mirada sea lo suficientemente distante. Estamos hablando de un señor que sigue en activo en la vida pública, hablando por ahí y, en consecuencia, haciendo amigos y enemigos. ¿Puede biografiarse a un vivo sin caer en concesiones que difuminen el dibujo? Hace poco veíamos una película sobre Adolfo Suárez, personaje que en principio debería ser más asequible, por más lejano, y el resultado era muy insatisfactorio. Y si esto ha sido así con Suárez, hay razones para pensar que lo será todavía más con González. Mientras tanto, millares de episodios de la riquísima y larguísima historia de España siguen absolutamente vírgenes en materia audiovisual, como si nuestros talentos, por orgullo o por prejuicio (o tal vez por ignorancia), no se atrevieran a entrar en ese tesoro. Cosas singulares de este país