La memoria incómoda
Opinión | ANA GAITERO
Y van dos. Marco Romero ha obtenido su segundo Cossío con un nuevo reportaje, magníficamente continuado el pasado domingo en la Revista de Diario de León, cuyo trasfondo es la memoria histórica. Aquel Duéleme la memoria desde el 37 con el que puso rostro y dio voz a descendientes de las personas asesinadas y arrojadas al pozo Grajero fue un hito y un grito para destapar esa cara oculta de la historia de la Guerra Civil. Su reportaje del archivo de Carlos Pinilla arroja luz sobre las obsesiones y prácticas persecutorias de una dictadura que gobernó durante casi cuatro décadas del siglo XX este país. Es Marco Romero, compañero, un periodista poco cómodo. Yo diría que es incómodo. Porque no se pone límites a la hora de escrutar la realidad para contarla y porque sabe que en periodismo acomodarse es amordazarse.